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MFF 2028 2034

La Comisión Europea plantea un cambio de estructura en el presupuesto 2028-2034 de la UE

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La Comisión Europea presentó la semana pasada su propuesta de presupuesto para el periodo 2028–2034, que aspira a alcanzar los casi 2 billones de euros. El nuevo marco financiero plurianual de la UE —que reduce el protagonismo de las regiones en favor de los Estados miembros y prioriza ámbitos como la I+D+i, la defensa, la digitalización, la transición ecológica y la salud— deberá ser negociado ahora con los gobiernos nacionales y el Parlamento Europeo, con vistas a su aprobación definitiva antes de finales de 2027.

El diseño reorganiza el presupuesto comunitario en torno a cuatro grandes capítulos (categorías de gasto), reduce los actuales 52 programas a 16 y propone sustituir más de 500 instrumentos regionales por 27 planes nacionales y regionales, uno por cada Estado miembro. Estos cambios estructurales buscan simplificar la ejecución del presupuesto y aumentar su alineación con las prioridades estratégicas de la UE.

Capítulo 1: Planes de asociación nacionales y regionales

La Comisión Europea propone una profunda simplificación administrativa mediante la creación de 27 Planes de asociación —uno por cada Estado miembro— que integrarán la financiación destinada a cohesión, agricultura, pesca y políticas sociales. Esta nueva arquitectura presupuestaria agruparía alrededor de un billón de euros bajo un único marco operativo.

Aunque estos planes estarán alineados con las prioridades comunes de la UE, se adaptarán a las particularidades de cada país y sus regiones. El modelo permitirá a los Estados miembros desarrollar capítulos nacionales, sectoriales, e incluso territoriales, en función de sus estructuras constitucionales.

Se trata de un enfoque más flexible y menos prescriptivo sobre los medios para alcanzar los objetivos, pero más exigente en cuanto a los resultados a lograr, respetando siempre el principio de subsidiariedad. Además, estos planes podrán ofrecer respuestas rápidas ante desafíos urgentes, como los que afrontan las regiones fronterizas orientales más impactadas por la guerra en Ucrania.

Dentro de esta categoría se incluye también un nuevo instrumento, Catalyst Europe, que prevé préstamos respaldados por el presupuesto europeo por un importe máximo de 150.000 millones de euros. Estará enfocado a movilizar inversiones en sectores considerados estratégicos: tecnologías clave, infraestructuras energéticas y capacidades industriales de defensa.

Capítulo 2: Fondo Europeo de Competitividad y Horizon Europe

Con una asignación global de 589.600 millones de euros —incluyendo los recursos de Horizon Europe y el fondo de competitividad—, busca impulsar la investigación, el desarrollo y la innovación como motores del crecimiento económico.

 

El fondo de competitividad concentrará la inversión pública de la UE en tecnologías estratégicas, reforzando la base industrial y la autonomía económica del continente. Sustituirá la actual fragmentación de programas superpuestos, y se gestionará bajo un reglamento único que debería agilizar y simplificar los procesos, especialmente para las pequeñas empresas.

Siguiendo las recomendaciones del informe Draghi, el fondo se centrará en cinco ámbitos clave: transición ecológica y descarbonización; liderazgo digital; resiliencia y seguridad, incluyendo la industria de defensa y el espacio; salud y biotecnología; y sectores ligados a la agricultura y la bioeconomía.

Además de subvenciones y préstamos, ofrecerá una caja de herramientas financieras para movilizar capital privado, incluyendo instrumentos de inversión y contratos públicos. A través de InvestEU, se canalizarán inversiones hacia sectores prioritarios en cooperación con el Banco Europeo de Inversiones y otros bancos de desarrollo nacionales. También respaldará Proyectos Importantes de Interés Común Europeo (IPCEI, por sus siglas en inglés) y asociaciones público-privadas.

En paralelo, el programa Horizon Europe mantendrá su rol como principal instrumento de financiación para la ciencia y la innovación en la UE. Seguirá siendo un programa autónomo, pero estrechamente vinculado al Fondo de Competitividad, con programas de trabajo conjuntos y normas comunes. Se organizará en torno a cuatro pilares: Ciencia excelente, Competitividad y sociedad, Innovación y Espacio Europeo de Investigación. Se reforzará el Consejo Europeo de Investigación, así como el Consejo Europeo de Innovación, mientras que el programa Euratom continuará financiando investigación nuclear e iniciativas como el proyecto ITER.

Capítulo 3: Europa Global y Política Exterior y de Seguridad Común

Este capítulo reestructura la financiación de la acción exterior de la UE, asignando una dotación de 215.200 millones de euros. Con Europa Global, cada macroregión dispondrá de una asignación financiera indicativa que garantizará previsibilidad a los socios internacionales de la UE, pero con margen para reasignar recursos ante nuevas prioridades o crisis emergentes.

Europa Global incluirá también un pilar destinado a acciones de alcance planetario, como iniciativas en el marco de Naciones Unidas o en áreas como la lucha contra el terrorismo, la salud global, la ciberseguridad, la lucha contra la desinformación, o la gobernanza climática y oceánica.

Este capítulo se complementará con otros programas de acción exterior financiados por vías separadas, debido a restricciones jurídicas, como el apoyo a los Países y Territorios de Ultramar (PTU) y las acciones de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC).

Capítulo 4: Administración Pública europea

La última categoría del presupuesto hasta los casi dos billones de euros cubrirá los gastos de funcionamiento de las instituciones europeas. Esta rúbrica se mantendrá estable y representará el 6 % del total del marco financiero plurianual.