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Sector agroalimentario

Invertir en agroalimentación en Navarra exige estrategia y visión PEPAC

De un vistazo: lo esencial de este artículo

La convocatoria 2023 de ayudas a la inversión agroalimentaria en Navarra confirma la consolidación del marco PEPAC como palanca de transformación sectorial. El nuevo enfoque prioriza sostenibilidad, digitalización e impacto territorial, refuerza la eficacia presupuestaria y exige a las empresas una planificación estratégica alineada con los objetivos europeos hasta 2027.

El PEPAC cambia las reglas del juego. Sitúa la sostenibilidad y la digitalización en el centro de la inversión subvencionable.
La convocatoria 2023 ejecuta casi todo el presupuesto. Supera el 96% de ejecución y financia todos los proyectos medioambientales elegibles.
Se priorizan proyectos con impacto real. Valora eficiencia energética, gestión de recursos y arraigo territorial.
La digitalización gana peso estratégico. Impulsa automatización, control avanzado y mejora de la trazabilidad.
Planificar bien marca la diferencia. Exige anticipación y alineación técnica para maximizar la ayuda hasta 2027.
Pilar Samitier

Pilar Samitier

Consultora senior en Proyectos Nacionales, experta en industria agroalimentaria

La industria agroalimentaria constituye uno de los pilares estructurales de la economía navarra. Su relevancia va más allá del peso económico directo: actúa como elemento tractor del sector primario, contribuye a la fijación de población en el medio rural y desempeña un papel central en la transición hacia modelos productivos más sostenibles, eficientes y digitalizados.

En este contexto, las ayudas a la inversión en industrias agroalimentarias, gestionadas por el Gobierno de Navarra y cofinanciadas por el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (FEADER), se han consolidado como uno de los principales instrumentos de política pública para acompañar la modernización del sector. La convocatoria 2023, que cerró en 2024 y con los fondos abonados, permite realizar un análisis riguroso tanto de su funcionamiento como de los cambios estructurales introducidos con la entrada en vigor del Plan Estratégico de la PAC (PEPAC) 2023–2027.

En Zabala Innovation contamos con una trayectoria consolidada en el acompañamiento a empresas agroalimentarias navarras en este tipo de ayudas, y el análisis de esta convocatoria nos permite anticipar con mayor precisión los escenarios futuros.

Un cambio de marco: del PDR 2014–2020 al PEPAC 2023–2027

Uno de los elementos más relevantes de la convocatoria 2023 es que se desarrolla bajo el marco normativo del PEPAC, lo que supone una evolución significativa respecto al anterior Programa de Desarrollo Rural (PDR 2014–2020).

Mientras que el PDR estaba fundamentalmente orientado a la mejora de la competitividad productiva, con un enfoque más restrictivo en cuanto a tipologías de proyectos y beneficiarios, el PEPAC introduce una visión más amplia e integrada, alineada con el Pacto Verde Europeo y con los objetivos climáticos, medioambientales y digitales de la Unión Europea.

Desde una perspectiva técnica, el tránsito del PDR al PEPAC supone un cambio de enfoque en la configuración de las ayudas. Los objetivos medioambientales dejan de ocupar un papel secundario y pasan a integrarse como eje estructural de la política de apoyo a la inversión. Paralelamente, se amplía el alcance de las inversiones elegibles, incorporando proyectos con impacto ambiental, territorial y organizativo. Además, la digitalización y la Industria 4.0 se consolidan como elementos estratégicos para la modernización y transformación del sector agroalimentario.

Para las empresas, este nuevo marco supone un verdadero cambio de paradigma: ya no basta con acometer una inversión de cierta entidad, sino que es imprescindible que dicha inversión genere una transformación real en la organización y esté claramente alineada con los objetivos estratégicos del PEPAC.

Resultados de la convocatoria 2023 y funcionamiento del instrumento

La convocatoria 2023 contó con una dotación inicial de 12 millones de euros. Los resultados finales evidencian un elevado grado de eficacia del instrumento. La ejecución presupuestaria superó el 96%, un dato especialmente relevante en el ámbito de las ayudas a la inversión industrial. Asimismo, todos los expedientes relativos a inversiones en transformación, comercialización o desarrollo de productos agrícolas del anexo I del TFUE que se presentaron en la línea medioambiental obtuvieron financiación. Por último, las modificaciones y renuncias registradas durante el proceso permitieron liberar cerca de 2 millones de euros, que se destinaron a rescatar proyectos inicialmente excluidos.

Estos datos confirman la voluntad clara de la Administración de maximizar la ejecución presupuestaria y de priorizar proyectos con impacto real.

Qué proyectos han sido mejor valorados

El análisis agregado de los expedientes financiados en 2023 nos permite identificar los factores que han contribuido a una mejor valoración:

  • Inversiones con impacto real en eficiencia energética, autoconsumo, energías renovables y reducción de consumos.
  • Proyectos que incorporan actuaciones concretas en gestión eficiente del agua y de los residuos.
  • Plantas productivas ubicadas fuera del área metropolitana de Pamplona, especialmente en municipios pequeños o en riesgo de despoblación.
  • Iniciativas impulsadas por cooperativas, entidades asociativas o estructuras integradas, alineadas con las prioridades sectoriales.
  • Memorias técnicas sólidas, coherentes y bien justificadas, con indicadores claros y datos verificables.

En este contexto, la ayuda actúa como un instrumento de política industrial, orientado a priorizar aquellas inversiones que generan mayor impacto económico, ambiental y territorial.

Digitalización e Industria 4.0: un eje estratégico al alza

Uno de los elementos que ha ganado mayor peso en el nuevo marco PEPAC es la digitalización de las industrias agroalimentarias y la incorporación de soluciones de Industria 4.0.

La Administración otorga una valoración creciente a aquellas inversiones que incorporan la automatización y digitalización de los procesos productivos, así como la implantación de sistemas avanzados de control, sensorización y monitorización en tiempo real. También adquieren especial relevancia los proyectos que integran datos para mejorar la eficiencia operativa, energética y productiva, junto con tecnologías orientadas a reforzar la trazabilidad, la calidad y la seguridad alimentaria.

La experiencia de Zabala Innovation en la gestión de las convocatorias de ayudas a la inversión para industrias agroalimentarias navarras nos permite constatar que los proyectos que integran la digitalización como parte estructural de la inversión —y no como un elemento accesorio— presentan una mejor alineación con los criterios de valoración y una mayor robustez técnica.

Datos que avalan una experiencia consolidada

Desde una perspectiva agregada de datos de presupuestos y ayudas obtenidas, la convocatoria 2023 pone de manifiesto el peso de Zabala Innovation en el acompañamiento a las empresas agroalimentarias navarras para la obtención de fondos para la ejecución de sus inversiones. En esta convocatoria, los proyectos acompañados por nuestra consultora representaron un volumen de inversión certificada superior a los 55 millones de euros, con una ayuda pública cobrada por las empresas de 5,48 millones de euros.

Este importe supone el 46% del presupuesto de la convocatoria 2023, una cifra especialmente significativa en un contexto de concurrencia competitiva y que refleja no solo el volumen de proyectos gestionados, sino también su adecuada alineación con los criterios técnicos y estratégicos del PEPAC.

Estos resultados evidencian la importancia de un acompañamiento experto que combine conocimiento normativo, capacidad de estructuración de proyectos y anticipación de los mecanismos de repesca y reasignación presupuestaria.

La apuesta del Gobierno de Navarra por la industria agroalimentaria

La evolución presupuestaria confirma una apuesta clara y sostenida del Gobierno de Navarra por el sector agroalimentario en el marco del PEPAC. Las convocatorias de 2023 y 2025 contaron con una dotación de 12 millones de euros cada una, mientras que la de 2026 – cuyo plazo para la presentación de proyectos vence el 20 de marzo – se incrementa hasta los 13,25 millones de euros. La previsión para 2027, además, eleva el presupuesto hasta los 14,5 millones de euros, consolidando una senda de crecimiento progresivo en el apoyo público a la inversión industrial agroalimentaria.

A esta tendencia se suma una novedad estratégica de gran impacto: las empresas que realicen inversiones destinadas a la transformación, comercialización o desarrollo de productos agrícolas del anexo I del TFUE, ubicadas en municipios en riesgo de despoblación extremo o intenso, podrán alcanzar hasta un 30% de subvención, lo que refuerza el papel de estas ayudas como instrumento de cohesión territorial y desarrollo rural.

Una oportunidad que exige anticipación y estrategia

La convocatoria 2023 demuestra que el sistema de ayudas funciona y que existe una voluntad firme por parte de la Administración de apoyar la transformación del sector agroalimentario navarro. Estos resultados, sin embargo, también ponen de manifiesto que, para acceder a las ayudas, se requiere anticipación, rigor técnico y una estrategia bien definida.

En el nuevo marco PEPAC, las empresas que mejor se posicionan son aquellas capaces de integrar inversión productiva, sostenibilidad, digitalización e impacto territorial en un proyecto coherente. La experiencia acumulada en Zabala Innovation nos confirma que la clave ya no es solo invertir, sino hacerlo con visión de futuro.

Persona experta

Pilar Samitier
Pilar Samitier

Sede de Pamplona

Consultora senior en Proyectos Nacionales, experta en industria agroalimentaria

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Lo importante no es seguir avanzando, sino saber hacia dónde ir. Y nuestra tasa de éxito del 37% demuestra que en Zabala sabemos guiar a nuestros clientes.

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