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PERTE

La segunda convocatoria del PERTE Chip abre el 1 de septiembre

PERTE Chip 2025

El Ministerio de Industria y Turismo ha lanzado la segunda convocatoria 2025 de la Sección General del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica de Microelectrónica y Semiconductores (PERTE Chip) con un presupuesto de 33,4 millones de euros. Además, se contempla la posibilidad de aumentar la dotación en otros 40 millones de euros en forma de subvención, si las disponibilidades presupuestarias lo permiten, por lo que es muy probable que se pueda contar con hasta 73,4 millones de euros en total. La convocatoria se abrirá el 1 de septiembre a las 9 de la mañana. Al tratarse de un procedimiento de concurrencia simple, las solicitudes se evaluarán y aprobarán por orden de entrada hasta agotar el presupuesto.

Esta línea de ayudas financiará proyectos de investigación y desarrollo tecnológico (I+D) en distintas etapas de la cadena de valor de la microelectrónica y los semiconductores, con intensidades de ayuda que podrán alcanzar hasta el 80% del presupuesto del proyecto. La convocatoria se dirige a sociedades mercantiles privadas y estatales que desarrollen proyectos vinculados con tecnologías clave en el ámbito de los chips. El presupuesto de la iniciativa procede de remanentes de la primera edición del PERTE Chip y de los Proyectos Importantes de Interés Común Europeo (IPCEI, por sus siglas en inglés).

El régimen de concurrencia simple, en el que se evaluarán las solicitudes por orden de llegada, obliga a los solicitantes a preparar sus propuestas con antelación para poder registrarlas cuanto antes a partir del 1 de septiembre. En cualquier caso, la ventana de presentación cerrará el 30 de septiembre o antes si se agotan los fondos disponibles.

Condiciones del PERTE Chip

Los proyectos subvencionables deberán contar con un presupuesto mínimo de 500.000 euros y podrán ejecutarse desde la publicación de la convocatoria hasta el 30 de junio de 2026, es decir, acogerán proyectos relativamente cortos en el tiempo, de apenas un año de duración. Las iniciativas deberán inscribirse en alguna de las nueve áreas identificadas dentro de la cadena de valor del sector: diseño y desarrollo de chips e IPs, creación de kits de diseño de procesos (PDKs/ADKs), herramientas de automatización de diseño electrónico, fabricación de semiconductores, equipos para la producción de chips, materias primas para fabricación, testeo y encapsulado, y los equipos y materiales relacionados con estas últimas fases.

Además, todos los proyectos deberán clasificarse dentro de una de estas tres modalidades: estudios de viabilidad previos, proyectos de investigación industrial o proyectos de desarrollo experimental. En los dos últimos casos, será obligatorio presentar un informe de calificación técnica emitido por un organismo acreditado por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC).

Tras la resolución, también se exigirá la presentación de garantías para el pago de la ayuda por anticipado, la validación del cumplimiento DNSH (acreditado por la ENAC) y de la ley de morosidad.

Ayudas y conceptos subvencionables

Las ayudas se concederán en forma de subvención, con una intensidad que variará en función del tamaño de la empresa y del tipo de proyecto, partiendo de un 25% y pudiendo alcanzar hasta el 70%. Esta intensidad podrá incrementarse en un 25% adicional, siempre que no se supere el límite máximo del 80% del coste total subvencionable.

Los conceptos que podrán ser financiados incluyen los costes de personal, limitados a un máximo de 65 euros por hora trabajada, y los gastos derivados de investigación contractual, adquisición de patentes o licencias de conocimiento técnico, hasta un máximo del 60% del coste subvencionable. También se podrán incluir servicios externos vinculados directamente con el desarrollo del proyecto, aunque quedan excluidos los costes de gestión.

Los gastos generales se calcularán como el 15% de los costes de personal subvencionables. En el caso de los proyectos de investigación industrial y de desarrollo experimental, también serán financiables los costes relacionados con instrumental, materiales y equipos, siempre que se apliquen al proyecto y se justifique su uso mediante amortización.

Autonomía tecnológica de España

La convocatoria no limita la participación a un número concreto de proyectos por empresa, aunque cada propuesta deberá cumplir con las condiciones técnicas y presupuestarias establecidas. El objetivo es atraer proyectos que contribuyan a reforzar la autonomía tecnológica de España en un sector estratégico como el de los semiconductores, favoreciendo la investigación y el desarrollo de tecnologías críticas que puedan integrarse en la cadena de valor nacional y europea.

Se espera que estas ayudas actúen como palanca para dinamizar inversiones en capacidades avanzadas de diseño, producción y testeo de microelectrónica, sectores considerados prioritarios por la Comisión Europea en su estrategia para reducir la dependencia de terceros países.