El despliegue de los fondos europeos Next Generation EU, la gran palanca financiera aprobada por la Unión Europea para impulsar la recuperación tras la pandemia, avanza en España, donde ya se ha recibido un 49% de las ayudas asignadas. El 68% de ese dinero se ha distribuido entre empresas, administraciones y entidades de todo el país, con un reparto cada vez más definido entre las distintas Comunidades y Ciudades Autónomas. Cataluña, Madrid y Andalucía son las Comunidades Autónomas que más se benefician en términos absolutos, al sumar casi el 42% del importe recibido por España hasta ahora, según los últimos datos disponibles proporcionados por el Gobierno a través de la plataforma Elisa.
¿Cómo se gestionan los fondos Next Generation EU?
Una de las claves del reparto es la doble vía de gestión. Parte de los fondos se asignan directamente a las Comunidades Autónomas para que definan y ejecuten programas en áreas como vivienda, transición energética o educación. Otra parte se canaliza desde la Administración General del Estado, bien a través de convocatorias abiertas de ministerios, bien mediante programas de alcance nacional que repercuten en distintos territorios.
Esta dualidad genera un mapa complejo: hay regiones que dependen en mayor medida de los recursos centralizados, mientras que otras concentran una mayor cantidad de estos fondos en sus propios presupuestos. En Comunidades Autónomas como Andalucía, Canarias o Castilla-La Mancha, por ejemplo, el peso de la gestión autonómica es mayor, mientras que en otras como Madrid predominan las partidas estatales.
¿Cómo se distribuyen los fondos Next Generation EU por Comunidades Autónomas?
Cataluña es la comunidad que más fondos ha recibido en términos absolutos, con una cifra que supera los 9.500 millones de euros, sumando tanto los recursos gestionados directamente por la Generalitat como aquellos canalizados por el Estado. En segundo lugar se sitúa la Comunidad de Madrid, que supera los 8.600 millones de euros. Andalucía ocupa el tercer puesto, con casi 8.000 millones de euros, aunque con una particularidad: es una de las regiones donde mayor peso relativo tienen los fondos gestionados directamente por la administración autonómica, lo que permite un despliegue más ajustado a las necesidades de su territorio.
Más allá de las tres grandes receptoras, otras Comunidades Autónomas también han recibido cantidades relevantes. Más cerca del trío de cabeza se sitúa la Comunidad Valenciana, con más de 6.300 millones de euros, seguida por Castilla y León y Galicia, dos regiones en las que los fondos Next Generation EU ya superan los 4.000 millones de euros.
En el extremo inferior se encuentran Cantabria (855 millones de euros), La Rioja (590 millones de euros), y las Ciudades Autónomas de Melilla (96 millones de euros) y Ceuta (94 millones de euros). Las demás Comunidades Autónomas se colocan en una franja intermedia que va de los 1.415 millones de euros de Navarra hasta los 3.540 millones de euros del País Vasco.
¿Qué impacto tienen los fondos Next Generation EU en la economía española?
El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) – el instrumento que el Gobierno elaboró en su momento para acceder a los fondos Next Generation EU y que la Comisión Europea posteriormente aprobó – está jugando un papel significativo sobre el crecimiento de la economía española. En 2024, el PIB se situó un 2,6% por encima del nivel inercial, lo que supone cerca de 40.000 millones de euros adicionales. Este impulso se debió tanto a las inversiones (1,5 puntos) como a las reformas (1,1 puntos) previstas por el plan, según un informe que el Ejecutivo publicó en junio sobre el estado de ejecución del PRTR.
En cuanto a las proyecciones, se espera que al horizonte 2031 el nivel del PIB sea un 3,4% mayor que en el escenario sin plan. La Moncloa prevé que las reformas aporten casi el 90% de ese crecimiento. La reforma laboral y la transición energética destacan como los cambios más determinantes, mientras que las inversiones en digitalización, infraestructuras sostenibles y transición verde concentran el mayor efecto multiplicador sobre la economía.
“Pese a ser lenta y algo tediosa a nivel administrativo, la ejecución del PRTR está generando efectos visibles en distintos ámbitos”, asegura Amaia Brugos, consultora senior en Proyectos Nacionales de Zabala Innovation y experta en Next Generation EU. “Por un lado, el plan impulsa grandes proyectos que pueden transformar sectores como la energía o la movilidad. Por el otro, permite mejoras concretas que la ciudadanía puede percibir en su entorno, como la rehabilitación de viviendas o la modernización de servicios públicos. Esa combinación entre lo estratégico y lo cotidiano, y su distribución por todo el territorio, es lo que permite que el impacto de los fondos sea amplio y significativo”, concluye.