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Competitividad europea

Europa mantiene su liderazgo científico, pero pierde terreno tecnológico

De un vistazo: lo esencial de este artículo

La UE mantiene una posición destacada en la ciencia mundial, pero tiene dificultades para transformar su capacidad investigadora en liderazgo tecnológico, innovación empresarial y mayor productividad. La Comisión Europea identifica como principales retos la falta de inversión, la fragmentación del sistema, las barreras para llevar la innovación al mercado y la creciente competencia internacional.

Liderazgo científico. La UE ocupa el segundo puesto mundial en producción científica y mantiene una investigación de alta calidad.
Brecha de inversión. Europa necesita 560.000 millones de euros adicionales para alcanzar el objetivo de inversión en I+D previsto para 2030.
Sistema fragmentado. La dispersión de los esfuerzos entre países, regiones e instituciones reduce el impacto de la investigación y la innovación europeas.
Innovación y mercado. Las dificultades de financiación, valorización del conocimiento y despliegue tecnológico frenan la llegada de innovaciones al mercado.
Respuesta europea. La Comisión Europea prepara nuevas medidas presupuestarias y legislativas para impulsar la inversión, la coordinación y el crecimiento de empresas innovadoras.

Europa conserva una posición de primer orden en la ciencia mundial, pero sigue encontrando dificultades para convertir ese conocimiento en tecnologías estratégicas, empresas capaces de crecer y mejoras de productividad. La Comisión Europea ha puesto cifras a esa brecha en la edición de 2026 de su Informe sobre el rendimiento de la Unión Europea en ciencia, investigación e innovación, un diagnóstico que sitúa la inversión, la fragmentación del sistema y las dificultades para llevar las innovaciones al mercado entre los principales obstáculos para la competitividad europea.

La UE ocupa el segundo puesto mundial por producción científica y mantiene un nivel elevado en cuanto a la calidad de su investigación. Además, el 57% de sus publicaciones científicas se realiza en colaboración internacional, un dato que refleja la integración de sus investigadores en las redes globales de conocimiento. Esa fortaleza, sin embargo, no se traduce con la misma intensidad en liderazgo tecnológico o crecimiento económico.

La UE necesita 560.000 millones de euros más en I+D

Uno de los principales problemas es la inversión. Según el informe, la UE necesitaría movilizar 560.000 millones de euros adicionales para alcanzar en 2030 su objetivo de destinar el 3% del producto interior bruto a investigación y desarrollo. Bruselas considera que cerrar esa distancia exige una mejor coordinación entre los recursos públicos y privados y una mayor movilización de capital privado e institucional.

La fragmentación lastra la investigación europea

El diagnóstico también apunta a la fragmentación del sistema europeo. Los esfuerzos en investigación e innovación continúan dispersos entre países, regiones e instituciones, lo que reduce su impacto conjunto. La Comisión Europea plantea reforzar la cooperación territorial y coordinar mejor las prioridades nacionales y comunitarias, además de concentrar los recursos en las tecnologías consideradas más importantes para el futuro de Europa.

Europa tiene dificultades para llevar la innovación al mercado

A estas dificultades se añaden los obstáculos que encuentran las innovaciones para salir de los laboratorios y alcanzar el mercado. Las limitaciones de financiación, la valorización insuficiente del conocimiento y los problemas para desplegar nuevas tecnologías dificultan el crecimiento de las empresas innovadoras. El informe señala particularmente ámbitos como la inteligencia artificial, los semiconductores avanzados y la computación en la nube, sectores en los que la capacidad científica debe transformarse en una posición industrial y comercial más sólida.

La UE busca ganar peso en tecnologías estratégicas

La competencia internacional constituye el cuarto gran desafío identificado. La UE aspira a reforzar su presencia en tecnologías estratégicas sin perder su excelencia científica y, al mismo tiempo, atraer y retener investigadores, innovadores y emprendedores. Entre las iniciativas dirigidas a este último objetivo figura Choose Europe, concebida para captar el talento que Europa necesita para competir en un escenario tecnológico cada vez más disputado.

Bruselas refuerza la inversión europea en investigación e innovación

El informe atribuye a la ciencia, la investigación y la innovación un papel central en el aumento de la productividad europea, compatible a su vez con los objetivos medioambientales de la UE y con el mantenimiento de su modelo social. Para trasladar el diagnóstico a las políticas comunitarias, la Comisión Europea prepara o ha propuesto varias iniciativas destinadas a actuar sobre las debilidades detectadas.

Entre ellas figura un presupuesto reforzado para investigación e innovación durante el periodo 2028-2034, con el que Bruselas pretende contribuir a reducir el déficit inversor. A esta propuesta se suman instrumentos para atraer más capital privado e institucional, como el Scaleup Europe Fund, que ya ha anunciado siete inversiones en empresas tecnológicas europeas.

La UE prepara nuevas leyes de investigación e innovación

La institución presidida por Ursula von der Leyen prepara además una ley sobre el Espacio Europeo de Investigación destinada a combatir la fragmentación. La futura norma busca reforzar la coordinación entre las prioridades de investigación e innovación de la UE y las de los Estados miembros, mejorar la planificación de las inversiones y eliminar los obstáculos que todavía dificultan la circulación del conocimiento y del talento dentro de Europa.

Otro de los proyectos es una ley europea de innovación, planteada para facilitar que las empresas innovadoras puedan crecer. La propuesta contempla mejorar su acceso a los mercados de contratación pública y favorecer mecanismos de financiación respaldados por la propiedad intelectual, dos vías con las que Bruselas pretende reducir las barreras que separan los resultados de la investigación de su explotación económica.