La Comisión Europea perfila una reorganización relevante del Innovation Fund de cara a 2026. Según las primeras orientaciones presentadas por DG CLIMA en el evento de consulta con stakeholders celebrado a mediados de junio en Bruselas, la próxima edición del programa se estructurará en cinco instrumentos diferenciados: una nueva convocatoria para tecnologías net-zero, la cuarta subasta del Banco Europeo del Hidrógeno, una segunda subasta para calor industrial, y dos convocatorias específicas de nueva creación, una para proyectos marítimos y otra para pymes. La principal novedad es que determinadas categorías de proyectos que hasta ahora competían dentro de esquemas más amplios tendrán vías propias, con el objetivo de mejorar la participación, adaptar las reglas a las necesidades sectoriales y simplificar el acceso a la financiación.
Net-Zero Technologies
El cambio más visible afecta a la convocatoria Net-Zero Technologies, que mantendrá su papel como gran instrumento para tecnologías innovadoras de descarbonización industrial, pero con un perímetro más definido. La Comisión Europea prevé conservar las categorías de grandes proyectos, proyectos medianos, fabricación de tecnologías limpias y pilotos, mientras desplaza dos ámbitos a convocatorias propias: marítimo y small-scale para pymes. “Bruselas está afinando el instrumento para que cada tipo de proyecto compita en un entorno más adecuado”, explica, al respecto, Javier Ordóñez, consultor de Zabala Innovation, tras asistir al evento.
La incógnita estriba en cómo se delimitarán los proyectos de pequeña escala. Según este experto, y a la espera de la publicación de las condiciones definitivas, todo apunta a que la convocatoria Net-Zero Technologies podría seguir acogiendo small-scale no promovidos por pymes, mientras que las pequeñas y medianas empresas contarían con una vía separada y simplificada. Esa frontera será determinante sobre todo en lo relativo a umbrales de inversión, elegibilidad y tipo de beneficiario.
Innovation Fund SMEs
La nueva convocatoria Innovation Fund SMEs se perfila como una de las grandes apuestas de 2026. La Comisión Europea estudia un proceso de solicitud más sencillo, con menos información técnica y anexos, una metodología de cálculo de reducción de emisiones simplificada y la conversión de algunos criterios de evaluación en requisitos de tipo pass/fail. También se prevén dos fechas de corte, lo que daría mayor flexibilidad a las empresas para preparar sus propuestas. Para Ordóñez, esta novedad puede corregir una barrera recurrente del programa: “Muchas pymes tienen proyectos con potencial, pero no siempre pueden asumir la carga administrativa de una convocatoria diseñada para operaciones de gran escala”, subraya.
Innovation Fund Maritime
La otra gran novedad es la creación de una convocatoria marítima específica. Hasta ahora, el sector había recibido apoyo tanto a través de las convocatorias Net-Zero Technologies como de las subastas de hidrógeno, con financiación para producción de combustibles alternativos, adaptación de buques y soluciones vinculadas a la descarbonización del transporte marítimo. La Comisión Europea, sin embargo, reconoce que el mecanismo de bonus points no ha sido suficiente para atraer el nivel de participación deseado. Entre las barreras identificadas figuran el alto CAPEX, las cadenas de valor complejas, los largos plazos de desarrollo, la dependencia de infraestructuras portuarias y unas reglas de elegibilidad no siempre ajustadas a la realidad del sector.
La futura convocatoria Innovation Fund Maritime contará previsiblemente con presupuesto propio, todavía no publicado, y mantendrá elementos del marco marítimo ya desarrollado en las convocatorias Net-Zero Technologies. Bruselas prevé introducir requisitos específicos relacionados con el registro de los buques y sus escalas en puertos europeos, además de una metodología propia para calcular las reducciones de emisiones, manteniendo los cinco criterios habituales de evaluación del Innovation Fund. “Queda por aclarar hasta qué punto la nueva línea marítima integrará soluciones de combustibles renovables de origen no biológico (RFNBO) que antes aparecían en la subasta de hidrógeno”, apunta Ordóñez.
Cuarta subasta de hidrógeno
En paralelo, la cuarta subasta del Banco Europeo del Hidrógeno avanzará hacia una estructura de topic único centrada en producción de hidrógeno RFNBO y producción de hidrógeno electrolítico bajo en carbono. Esto supone eliminar la ventana específica de marítimo y aviación que sí figuró en la subasta de Innovation Fund 2025. La Comisión Europea prevé publicar los borradores de los términos y condiciones antes del lanzamiento, previsto a finales de año, y mantener el mecanismo auction-as-a-service para que los Estados miembros puedan complementar la financiación europea con fondos nacionales.
Segunda subasta de calor industrial
La segunda Heat Auction también tendrá continuidad en 2026, con un presupuesto previsto de 1.000 millones de euros. Tras la experiencia piloto, DG CLIMA plantea mantener el enfoque general, pero introducir simplificaciones en los factores de emisión, los requisitos de flexibilidad y la documentación exigida. Además, se amplía el abanico tecnológico con opciones como calor nuclear, recuperación de calor residual de centros de datos y determinados proyectos de gran escala en rangos de temperatura de 80 a 100°C.
Un contexto prometedor
Este rediseño se enmarca en un programa que ha ganado peso como instrumento central de la política industrial climática europea. Desde su puesta en marcha, Innovation Fund ha comprometido alrededor de 22.000 millones de euros y ha evaluado más de 2.500 propuestas. La cartera actual incluye 331 proyectos seleccionados, con una fuerte presencia de industrias intensivas en energía, hidrógeno, fabricación de tecnologías limpias y gestión industrial del carbono.
Los resultados de 2025 ayudan a entender el giro. La convocatoria Net-Zero Technologies siguió registrando una demanda muy superior al presupuesto disponible; la subasta de hidrógeno atrajo 57 ofertas de 11 países, con España como actor especialmente activo; y la primera subasta de calor industrial seleccionó 65 proyectos en 10 países, con cerca de 400 millones de euros en subvenciones procedentes de los ingresos del mercado europeo de derechos de emisión.
En esta última convocatoria, Zabala Innovation logró que todos los proyectos que acompañaba fueran seleccionados por la Comisión Europea, con iniciativas aprobadas en España y Portugal. “El resultado confirma tanto el interés creciente de la industria por electrificar y descarbonizar sus procesos térmicos como el potencial de los esquemas de financiación específicos para movilizar proyectos que no siempre encajan con la misma fuerza en convocatorias más amplias”, concluye Ordóñez.