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Incentivos fiscales

Claves del éxito en las bonificaciones por personal investigador

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Tras el cierre del plazo oficial del 30 de junio, clave en la tramitación de las bonificaciones a la Seguridad Social por personal investigador, Zabala Innovation hace balance de los resultados obtenidos y del modelo que le ha permitido consolidarse como uno de los actores de referencia en este incentivo fiscal. Las empresas que confían en la consultora para gestionar esta deducción logran certificar sus proyectos en tiempo y forma, sin incidencias y con el máximo ahorro posible. La clave está en una metodología basada en el conocimiento técnico en I+D+i, la adaptación a las necesidades de cada cliente y la selección precisa de la entidad certificadora que mejor encaja con cada caso. Esta combinación permite a la consultora alcanzar altos niveles de aceptación en sus certificaciones y asegurar un retorno económico inmediato para sus clientes, sin que tengan que asumir cargas adicionales de gestión.

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Las bonificaciones en las cotizaciones por personal investigador, que permiten reducir hasta en un 50% las contingencias comunes en la cuota empresarial a la Seguridad Social de trabajadores dedicados en exclusiva a actividades de investigación, desarrollo o innovación tecnológica se ha convertido en un recurso estratégico para muchas organizaciones. Su aplicación, sin embargo, exige cumplir con una serie de condiciones y plazos que pueden convertirse en una barrera si no se cuenta con el acompañamiento adecuado. Zabala Innovation ha diseñado un enfoque propio para eliminar esa fricción y asegurar que el trámite se convierta en un proceso sencillo, ágil y rentable para todo tipo de entidades, desde pymes tecnológicas hasta centros de investigación o empresas con más de 5.000 empleados.

“El principal reto de esta bonificación está en su ejecución práctica. Las empresas tienen que identificar con precisión qué personal es elegible, acreditar su dedicación exclusiva, realizar un seguimiento  y aportar evidencias claras del tipo de actividades que desarrollan”, explica José Miguel Carrión, responsable del equipo de Incentivos fiscales en Madrid, de Zabala Innovation. “Nuestro papel es ayudarles a cumplir con todo ello sin que tengan que reorganizar sus operaciones ni desviar recursos de su actividad principal”, añade.

“Disponemos de una metodología y procesos que adaptamos a cada cliente, con un objetivo claro: justificar con el máximo rigor y calidad el incentivo, aportando máxima seguridad a nuestros clientes bajo el marco normativo actual”, subraya Carrión. La consultora ha desarrollado también la plataforma Bonix para gestionar todo el ciclo del incentivo. Desde ahí, los usuarios pueden registrar al personal investigador, vincularlo a proyectos concretos, almacenar evidencias científicas y técnicas, y someterlas a validación por parte del equipo de Zabala Innovation. El resultado es un proceso ordenado y trazable, que permite generar en pocos clics toda la documentación que requiere la certificación.

Adaptación con garantías

“No se trata solo de cumplir con la norma, sino de hacerlo con garantías. En Zabala Innovation no nos limitamos a aplicar un criterio único; estudiamos cada caso y elegimos a la certificadora que mejor encaje con las características del cliente, del proyecto y del sector”, asegura Carrión. Esta elección es determinante para maximizar el porcentaje de aceptación, con un balance positivo de resultados-esfuerzo de nuestros clientes que destaca en el sector, ya que no todas las entidades disponen exactamente del mismo modelo. “Un proceso o metodología que funciona bien para una pyme biotecnológica puede no ser la más adecuada para una gran ingeniería”, ejemplifica.

Esta capacidad de adaptación ha permitido a Zabala Innovation gestionar con éxito todas las solicitudes de bonificación de sus clientes. Uno de los pilares del trabajo del equipo es minimizar el esfuerzo que requiere el proceso para las empresas. En palabras de Carrión, “la mayoría de nuestros clientes no tienen departamentos internos especializados en fiscalidad de la I+D+i. Por eso, lo que buscan es un acompañamiento que les permita ahorrar sin complicaciones. Nosotros nos ocupamos de todo, desde la recopilación de información técnica hasta la gestión documental ante la Seguridad Social”.

La compatibilidad de esta bonificación con otros incentivos como las ayudas y subvenciones, o en el caso de pymes innovadoras con las deducciones fiscales, la convierte en una herramienta muy potente. Según el responsable de Incentivos fiscales de Zabala Innovation en Madrid, hay muchas entidades que desconocen esta ventaja y que podrían estar beneficiándose de ella sin modificar sustancialmente su actividad. “En algunos casos, hemos detectado perfiles que ya cumplían los requisitos y que simplemente no estaban siendo aprovechados. Con una revisión técnica adecuada, muchas empresas pueden acceder a este incentivo de forma inmediata”, señala Carrión.

El ahorro generado por esta bonificación es mensual y automático. Esto implica que, a diferencia de otras líneas de ayuda o subvenciones, el retorno no depende de convocatorias ni de resoluciones administrativas complejas. “Estamos hablando de un incentivo directo que mejora la competitividad de las empresas sin que tengan que esperar un año para ver los resultados”, sostiene Carrión. “Y lo mejor es que no obliga a cambiar el modelo de negocio: simplemente premia lo que muchas organizaciones ya están haciendo en materia de investigación”, añade.

Trazabilidad y confianza

Además del componente técnico y formal, Zabala Innovation presta especial atención a la comunicación con las personas así como la trazabilidad del trabajo de los investigadores. “Nuestro enfoque incluye no solo la parte documental, sino también la comunicación directa con las personas para el correcto seguimiento de la dedicación del personal. Contar con evidencias bien estructuradas evita problemas en fases posteriores y refuerza la seguridad jurídica de todo el proceso”, indica Carrión. En ese sentido, el procedimiento de Zabala Innovation junto con Bonix se ha consolidado como una herramienta clave para centralizar y validar toda esa información, en un entorno colaborativo entre el cliente y el equipo de la consultora.

La experiencia acumulada por la consultora en este tipo de incentivos ha permitido perfeccionar un modelo que combina conocimiento técnico, comunicación cercana con los investigadores, capacidad de interlocución con certificadoras y una aproximación práctica al día a día de las empresas. “No hay dos casos iguales. Por eso, nuestra estrategia es escuchar primero, entender qué hace cada cliente y después construir la mejor solución para él”, afirma Carrión.

A medida que crece el interés por los incentivos vinculados a la I+D+i, las bonificaciones por personal investigador se consolidan como una herramienta eficaz y accesible. Zabala Innovation, con un historial sin rechazos y una metodología flexible, se ha posicionado como un actor clave en su implementación. “Nuestro objetivo es que el cliente no tenga que preocuparse por nada. Nosotros nos ocupamos de que la bonificación llegue, y llegue bien”, concluye Carrión.