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Ciudades

Más ciudades y menos burocracia en la cuarta convocatoria de la EUI

De un vistazo: lo esencial de este artículo

La European Urban Initiative lanza su cuarta convocatoria de Acciones Innovadoras con 60 millones de euros del FEDER y un giro claro hacia la ejecución real de proyectos urbanos. Amplía el acceso a autoridades urbanas desde 25.000 habitantes, eleva la financiación hasta 2 millones por proyecto y simplifica la gestión para atraer a municipios con menor experiencia en fondos europeos.

Más ciudades pueden participar. La EUI rebaja el umbral a 25.000 habitantes y excluye a urbes ya financiadas para ampliar el alcance territorial.
La ejecución gana peso. Bruselas prioriza la viabilidad operativa y mide la innovación por su aplicación real en el contexto local.
Se amplía el concepto de innovación. La convocatoria incorpora gobernanza, servicios públicos y colaboración público-privada junto a la tecnología.
Se simplifica la financiación. El programa introduce anticipos y costes simplificados y cubre hasta el 80% del presupuesto.
La gobernanza resulta decisiva. La Comisión Europea exige liderazgo claro, partenariado sólido y planes que garanticen replicabilidad y sostenibilidad.

La European Urban Initiative (EUI) ha lanzado este miércoles su cuarta convocatoria de Acciones Innovadoras (EUI-IA), dotada con 60 millones de euros del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), introduciendo modificaciones relevantes que suponen un punto de inflexión respecto a ediciones anteriores. El instrumento mantiene su esencia: financiar proyectos piloto que prueben soluciones innovadoras a retos urbanos concretos. Esta nueva convocatoria, sin embargo, ajusta el foco hacia la implementación real y local, amplía el acceso a ciudades medianas y pequeñas y simplifica el marco financiero para facilitar la participación de ayuntamientos con menor experiencia en fondos europeos. El plazo para la presentación de propuesta vence el 15 de junio de 2026.

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“Esta convocatoria marca un cambio de enfoque”, resalta Antonio Barrios, consultor del área de Ciudades y Regiones de Zabala Innovation y responsable de la convocatoria EUI para esta consultora. “La innovación urbana deja de evaluarse por su novedad a escala europea y pasa a medirse por su capacidad real de implementación en el contexto local”, añade.

Mayor accesibilidad y foco en ciudades intermedias

Una de las principales novedades es la reducción del umbral poblacional: podrán presentar propuestas autoridades urbanas desde 25.000 habitantes, frente a los 50.000 exigidos anteriormente. Además, no podrán concurrir como beneficiarias aquellas ciudades que ya recibieron financiación en las tres primeras convocatorias.

“No es solo una cuestión de elegibilidad. Con este rediseño, la Comisión Europea está enviando una señal estratégica: la transformación económica, social y climática de la UE no depende exclusivamente de las grandes capitales. Las ciudades pequeñas son clave para la cohesión y la competitividad territorial”, señala Barrios.

Innovación local, realista y transformadora

La convocatoria amplía la concepción de innovación urbana. Esta no se limita a soluciones tecnológicas, sino que incluye nuevos modelos de gobernanza, servicios públicos, procesos organizativos o formas de colaboración público-privada. Este enfoque transversal se articula en seis grandes ámbitos prioritarios:

  • Competitividad, digitalización, innovación e inversión
  • Inclusión social e igualdad
  • Seguridad, protección de los espacios públicos y preparación
  • Viviendas y edificios asequibles, sostenibles, de calidad e inclusivos
  • Acción por el clima, medio ambiente y energía limpia
  • Movilidad

“La innovación no es un fin en sí mismo. Lo que se evalúa en la convocatoria EUI-IA es si la solución mejora de forma tangible la manera en que una ciudad aborda un problema real”, explica Barrios.

Nueva estructura temporal: presión sobre la ejecución

El periodo total del proyecto será de 30 meses, distribuidos en 3 meses de iniciación, 24 de implementación y 3 de cierre. “Este marco refuerza la importancia de la viabilidad operativa”, destaca Barrios, quien advierte: “Muchas candidaturas fallan por debilidad en la ejecución, no por falta de innovación. Contratación pública, permisos, cronograma y medición de resultados son aspectos determinantes, especialmente cuando hay inversión en infraestructuras”.

Marco financiero simplificado y más previsible

Cada proyecto podrá contar con un presupuesto máximo de 2,5 millones de euros, de los que hasta el 80% podrá ser financiado a través del FEDER, lo que equivale a 2 millones de euros. El 20% restante deberá ser de aportación local.

En el ámbito financiero, entre las novedades destaca la introducción de:

  • Anticipos financieros.
  • Combinación de costes reales y lump sum.
  • Opciones de costes simplificados (tarifas por hora y costes unitarios).

“Estas medidas buscan reducir la carga administrativa y mejorar la previsibilidad presupuestaria, especialmente para ciudades con menor experiencia en la gestión de fondos europeos”, subraya Barrios.

Arquitectura del partenariado: un elemento decisivo

La convocatoria exige una estructura de gobernanza clara, con una autoridad urbana como líder y responsable integral del proyecto, acompañada por socios de ejecución – empresas, universidades, centros tecnológicos u operadores encargados de la ejecución técnica – y por stakeholders estratégicos que garanticen legitimidad, adopción y sostenibilidad. Estos últimos influyen en el proyecto, pero no desempeñan ningún papel directo en la ejecución, no tienen presupuesto ni son considerados socios. “No se trata de sumar entidades, sino de definir con precisión quién decide, quién ejecuta y quién mantiene la solución, una vez finalizado el piloto”, apunta Barrios.

Las recomendaciones de Zabala Innovation

Desde el área de Regiones y Ciudades de Zabala Innovation subrayan que el éxito en la convocatoria EUI-IA no depende tanto de la originalidad del discurso como de la solidez técnica y estratégica de la propuesta. En este sentido, recomiendan a las ciudades interesadas comenzar cuanto antes a estructurar su candidatura sobre bases operativas claras.

Las propuestas deberán partir de la identificación precisa de un problema urbano concreto, sustentado en datos, y justificar el carácter innovador de la solución en relación con la práctica actual. Además, será fundamental adoptar un enfoque place-based, adaptado al contexto específico de la ciudad, incorporar mecanismos de participación ciudadana alineados con la Nueva Carta de Leipzig y demostrar capacidad transformadora y coherencia con las estrategias urbanas locales.

Junto a ello, la Comisión Europea valorará especialmente la claridad en la gobernanza y la ejecución: construir un partenariado mínimo viable, definir responsabilidades desde el inicio y diseñar la implementación antes que la narrativa. La replicabilidad y la sostenibilidad del proyecto, concebidas como un modelo transferible a otras ciudades, serán también elementos determinantes.

“La convocatoria EUI-IA no financia ideas abstractas sino capacidad de ejecución”, resume Barrios. “Las ciudades que trabajen desde ahora en gobernanza, planificación operativa y alianzas sólidas tendrán ventaja competitiva en 2026”, concluye.