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Transición energética

El sector hidroeléctrico europeo apuesta por duplicar su capacidad de bombeo

Compromiso de París energía

El almacenamiento de electricidad se ha convertido en el gran desafío de la transición energética europea. Con la previsión de que en 2050 las energías renovables variables supongan el 86% de la capacidad de generación, la industria hidroeléctrica ha dado un paso al frente con un pacto colectivo que busca duplicar en 25 años la capacidad de bombeo instalada en Europa, presentado en la capital francesa. El Compromiso de París – firmado a principios de septiembre por Zabala Innovation y más de 50 actores de la cadena de valor – plantea que solo con un despliegue acelerado de esta tecnología se podrá garantizar la seguridad energética, contener los precios y reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados.

Con su apoyo directo, Zabala Innovation quiere demostrar su implicación en el ecosistema de la transición energética y su apoyo a los esfuerzos en materia de investigación e innovación. En palabras de Erik Zabala, consejero delegado de la consultora, “un elemento central del Compromiso de París es el empoderamiento de la fuerza laboral, algo que está en plena sintonía con la misión de la empresa. Al apoyar las tecnologías renovables, Zabala Innovation actúa también como motor de competencias, capacitación y desarrollo del capital humano, impulsando la innovación y reforzando la experiencia en toda la transición hacia una energía limpia en Europa”.

La adhesión de la consultora al documento está directamente ligada a los proyectos europeos en los que participa activamente. Zabala Innovation forma parte de ETIP Hydropower, plataforma del sector que también lo ha respaldado y que desempeñó un papel destacado en el Foro Internacional de Hidroeléctrica de bombeo de París, donde fue presentado. En ese marco, el equipo pudo exponer distintos proyectos de innovación en energía hidroeléctrica en los que participa, reforzando así su vinculación con la transición energética y el desarrollo de tecnologías que aporten flexibilidad y almacenamiento al sistema eléctrico europeo.

Demanda de flexibilidad

El Compromiso de París hace hincapié en que la demanda de flexibilidad en la red eléctrica se multiplicará por siete dentro de 25 años. En ese contexto, la hidroeléctrica de bombeo se presenta como la pieza central del engranaje energético, al ser “la solución de almacenamiento de electricidad de larga duración más importante, escalable y rentable disponible”, según los firmantes. Hoy aporta más del 90% del volumen mundial de almacenamiento, pero la industria advierte de que la capacidad instalada, de 48 gigavatios en la UE y Suiza, resulta insuficiente frente a las necesidades que vienen.

Los datos incluidos en el compromiso apoyan este argumento. En 2023 se desperdiciaron más de 12 teravatios hora de electricidad renovable, lo que supuso un coste estimado para los consumidores de 4.300 millones de euros. Sin nuevos proyectos, esa cifra podría multiplicarse por 10 en 2030. A la vez, los mercados eléctricos se enfrentan a una doble presión: un incremento del 50% en los episodios de precios negativos y una media del coste de la electricidad que duplica los niveles previos a 2021.

La cartera de proyectos en marcha ofrece, sin embargo, un horizonte de crecimiento. La UE cuenta con iniciativas que suman más de 32 gigavatios, a los que se añaden otros tres en Suiza, Noruega y Turquía. En conjunto, podrían aportar más de 700 gigavatios hora de capacidad de almacenamiento, equivalente a más de 10 horas de consumo de países como España e Italia. El documento subraya que este despliegue no solo reforzaría la seguridad energética, sino que también estabilizaría precios, impulsaría la cadena de suministro europea y generaría decenas de miles de empleos, especialmente en zonas rurales.

El compromiso también apunta a la necesidad de acompañar el esfuerzo industrial con un marco normativo estable. A nivel europeo, se reclama una iniciativa específica para acelerar el almacenamiento de electricidad y que las propuestas legislativas distingan entre soluciones de corta y larga duración. Asimismo, se insta a implementar de forma efectiva la directiva de energías renovables RED III y la reforma del mercado energético. En los Estados miembros, la agenda incluye la eliminación de gravámenes dobles sobre el almacenamiento, la remuneración por servicios de sistema y la introducción de procesos de tramitación más ágiles.

Doble utilidad

La dimensión ambiental aparece también de forma explícita en la hoja de ruta. Los firmantes se comprometen a “supervisar, cuantificar y mitigar el eventual impacto medioambiental, adoptando las mejores soluciones y herramientas de su clase”. Además, subrayan la necesidad de implicar a las comunidades locales y a los responsables políticos desde fases tempranas, con el objetivo de integrar los proyectos en el territorio y reforzar su legitimidad social.

El documento recuerda que la hidroeléctrica de bombeo es una tecnología de doble utilidad. No solo almacena electricidad, también permite gestionar recursos hídricos en un contexto marcado por el cambio climático. De ahí que el compromiso destaque su papel en la mitigación de sus efectos, así como en la recuperación tras desastres naturales y en la resiliencia de los sistemas eléctricos frente a posibles apagones.

El telón de fondo del acuerdo es la urgencia de responder a un sistema energético que combina sobreproducción en determinados momentos con escasez en otros. Los firmantes insisten en que, sin un despliegue suficiente de almacenamiento de larga duración, Europa se arriesga a mantener una dependencia estructural de combustibles fósiles importados y a convivir con una elevada volatilidad de precios. “La hidroeléctrica de bombeo es una palanca estratégica clave para la descarbonización a largo plazo de Europa, así como para su seguridad energética y resiliencia económica”, advierten en el texto. El texto concluye con un llamamiento urgente: “El momento de actuar es ahora”.