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EUROPA VERDE

Las novedades del Pacto Verde Europeo, una estrategia clave para la neutralidad climática

novedades Pacto Verde Europeo

El calentamiento global es indiscutible, y el Pacto Verde Europeo se ha convertido en el gran referente de la Unión Europea para paliarlo. Presentada en diciembre de 2019, esta estrategia para lograr la neutralidad climática de la UE en 2050 ha logrado importantes hitos en sus tres años de andadura. El más importante, no haberse difuminado con los estragos causados por la pandemia de la Covid-19.

Este conjunto de iniciativas tomó como punto de partida el Acuerdo de París y se marcó un objetivo ambicioso: reducir en un 55% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 (en comparación con 1990). El paquete legislativo de medidas para lograrlo se ha denominado ‘Fit for 55’, y apoyadas en la gran inyección económica que han supuesto los fondos Next Generation EU para las economías de la Europa de los 27, se ha acometido una ambiciosa hoja de ruta para lograr la neutralidad climática en 2050.

En diciembre de 2022 el Pacto Verde Europeo ha conseguido dos nuevos objetivos: aprobar el Fondo Social para el Clima para transitar de manera justa hacia la neutralidad climática, y ampliar la aplicación del comercio de derechos de emisión a nuevos sectores.

“Estamos en un momento decisivo en la lucha contra la crisis climática y de biodiversidad, y el gran reto es pasar del objetivo a la acción. Europa es el único continente del planeta que ha conseguido reducir las emisiones de efecto invernadero en los últimos 30 años en un 23%, al tiempo que su economía crecía un 53%. Por ejemplo China, que es responsable del 27% de las emisiones globales, ha duplicado las emisiones en este periodo, y Estados Unidos no ha conseguido reducirlas”, explica Maite Zazpe, líder del Área de Medioambiente de Zabala Innovation.

Novedades Pacto Verde Europeo: Fondo Social por el Clima

En esta cruzada por combatir el cambio climático se corre el peligro de que las personas más desfavorecidas se queden atrás por el incesante aumento del precio de la energía.

Por ello, dentro del paquete legislativo ‘Fit for 55’ se fijó en 2022 el Fondo Social por el Clima, centrado en financiar medidas que hagan frente a la pobreza energética (hogares que no pueden acceder a los servicios energéticos esenciales) y la pobreza de movilidad (las personas que se enfrentan a precios elevados en el transporte o tienen problemas de acceso a un transporte asequible).

La propuesta surgió para paliar los posibles efectos negativos de la aplicación del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE (RCDE UE) en hogares y transporte ligero a partir de 2026. Y ahora que se ha alcanzado el acuerdo falta que sea adoptado formalmente por el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo.

Con este fondo se ofrecen incentivos, tanto a ciudadanos vulnerables como a microempresas, para cambiar el transporte privado por el público y fomentar la movilidad eléctrica, el coche compartido y la bicicleta; para renovar edificios y transitar hacia las energías renovables en ellos, o reducir las tasas sobre la energía o los impuestos para afrontar el precio del transporte y la calefacción. Y también se podrán facilitar ayudas directas a la renta que cubran hasta el 37,5% de los nuevos planes sociales para el clima nacionales.

El nuevo Fondo Social para el Clima se financiará con 65.000 millones de euros con cargo al presupuesto de la UE, a los que se añadirán un 25% de cofinanciación por parte de los Estados miembros.

Ampliado el alcance del RCDE UE

Las acciones por el clima impulsadas en el marco del Pacto Verde Europeo se financian en su mayor parte por los ingresos procedentes del RCDE UE. Este régimen fija un precio para el CO2 emitido y reduce cada año el nivel permitido de emisiones en sectores como la aviación comercial, la generación de electricidad y calor o los sectores industriales de gran consumo de energía. Y se acaban de aprobar importantes novedades en su funcionamiento:

  • Reducir las emisiones de los sectores sujetos al RCDE UE en un 62% desde ahora hasta 2030 en comparación con 2005. Hasta ahora la reducción implicaba un 43%, por lo que es un incremento importante.
  • Intensificar el ritmo de las reducciones anuales de emisiones de CO2, pasando del 2,2% anual al 4,4% a partir de 2028.
  • Eliminar gradualmente los derechos de emisión gratuitos para determinadas empresas y el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (MAFC) entre 2026 y 2034.
  • Incluir en este régimen a las emisiones del transporte marítimo, lo que convertirá a la UE en el primer territorio que aplica un precio explícito del carbono a las emisiones del sector marítimo.
  • Un nuevo régimen separado de comercio de derechos de emisión por el uso del combustible en el transporte por carretera a partir de 2027.

“Estas nuevas medidas suponen un considerable refuerzo para conseguir el objetivo de reducción de emisiones. El RCDE UE es la pieza fundamental de la estrategia de la Unión Europea para afrontar el cambio climático, y está comprobado que funciona este incentivo financiero para que los mayores emisores reduzcan sus emisiones”, analiza Maite Zazpe.

Otros puntales del Pacto Verde Europeo

En su lucha para lograr la neutralidad climática, el Pacto Verde Europeo se apoya también en dos importantes iniciativas. Por una parte, la Ley Europea del Clima, publicada en julio de 2021. Esta ley establece el objetivo jurídicamente vinculante de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050. El texto va más allá de esta fecha, ya que determina también un compromiso de emisiones negativas después de 2050 y la creación de un Comité Científico Consultivo Europeo sobre el Cambio Climático, que ofrecerá asesoramiento científico independiente.

Además, los retos marcados por este pacto sólo tendrán éxito si son abordados desde el conocimiento por parte de la sociedad y las comunidades europeas. Por eso, otra de las iniciativas que engloba es la creación del Pacto Europeo por el Clima, abierto a todas las comunidades sociales.

Este Pacto Europeo por el Clima busca sensibilizar sobre los problemas que acarrea el cambio climático y cómo se abordan desde la UE. Además, el pacto pone en contacto a las entidades y ciudadanos que trabajan en este tema para crear sinergias y aprendizajes mutuos.

En definitiva, el Pacto Verde Europeo prosigue con paso firme por la senda de la transición hacia una Europa verde y climáticamente neutra para 2050. “Este pacto implica cambios muy significativos en todos los sectores, y es una apuesta muy fuerte desde el punto de vista económico. Aunque gran parte de la inversión llegará desde el sector público, el capital privado también va a desempeñar un papel crucial; actualmente se está trabajando mucho en que las empresas comprendan el valor de la sostenibilidad y prioricen las inversiones sostenibles. Sin duda estas medidas van a afectar y a transformar nuestra vida, porque cambiarán la manera en la que producimos y consumimos”, concluye la experta de Zabala Innovation.