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Competitividad en Navarra

Tiempo de sembrar

Guillermo Dorronsoro

Management Board Advisor / Executive Committee

Como cada mes, Guillermo Dorronsoro nos hace pensar con su nuevo artículo. Este mes de diciembre se detiene en la posición de Navarra en I+D y en sus oportunidades para 2021. No te lo pierdas.

Índice de Competitividad

Este mes de diciembre, el Consejo General de Economistas ha presentado la cuarta edición del «Informe de la Competitividad Regional de España», en el que presenta el valor obtenido por cada Comunidad Autónoma en su “Índice de Competitividad”. Se trata de un índice sintético que se obtiene a partir de 53 variables agrupadas en 7 ejes competitivos (entorno económico, mercado de trabajo, capital humano, entorno institucional, infraestructuras básicas, eficiencia empresarial e innovación).

En este enfoque metodológico, el objetivo último de la Competitividad Territorial es la mejora del bienestar de la población, no únicamente la creación de riqueza. Por eso, son buenas noticias que Navarra haya aparecido en segunda posición, únicamente superada por Madrid, (que debido a su posición de capital del Estado tiene una ventaja adicional). Navarra además está incluida en el grupo de “intenso crecimiento”, mientras que Madrid (1ª) o País Vasco (3ª), han tenido un dinamismo leve y moderado, respectivamente.

El Informe hace también un análisis del impacto de la crisis COVID-19 en 2020, y en este apartado las noticias para Navarra no son tan buenas. Debido a la composición sectorial de la economía de la Comunidad Foral, el informe estima que el daño será mayor en estos meses de crisis.

No es casualidad que Navarra aparezca sistemáticamente en las posiciones de cabeza de las Comunidades Autónomas en indicadores clave de prosperidad y bienestar de la población. Es fruto de una arraigada cultura de hacer las cosas bien, de sostener las apuestas, de sembrar con la mirada en el futuro.

2021 será un año singular, por muchos motivos. Quizá por el que sea más recordado es por ser el momento en que dejamos atrás la pandemia del COVID 19. Y gracias a ello, será un año de intensa recuperación económica, después de lo que probablemente será el peor ejercicio en la historia económica reciente, gracias a los planes públicos impulsados por los diferentes niveles de la Administración (de forma muy singular, la Unión Europea y el Fondo Next Generation EU).

Claro que no todas las recuperaciones serán iguales. Habrá quien invierta en el corto plazo, y habrá quien siembre iniciativas de futuro, que den su fruto a medio y largo plazo. Las primeras serán flores de un día, las segundas construirán una ventaja competitiva que se sostendrá en el tiempo. Navarra, por tradición y por vocación, estará entre las segundas, y una pieza esencial entre estas apuestas debe ser la del Conocimiento.

Hay otro indicador en el que Navarra en las primeras posiciones entre las Comunidades Autónomas, y es el que mide la apuesta por el I+D en relación con el PIB. El INE ha publicado los últimos datos a finales de noviembre, y la Comunidad Foral aparecía en tercera posición, con un dato de 1,67, detrás de Madrid (1,71) y País Vasco (1,97).

El resultado podría parecer también positivo, aunque si lo miramos en perspectiva de los últimos años, los datos deben hacernos reflexionar. Navarra llegó a ser líder absoluto en España entre 2005 y 2009 (en este año alcanzó un valor record del 2,19% de Gasto en I+D sobre PIB).

La dura crisis del Lehman Brothers tuvo un impacto muy fuerte sobre esta apuesta, y aunque los últimos años desde 2015 hasta aquí se ha mantenido el nivel de inversión, está muy lejos de los valores que llegamos a alcanzar, y de los que tienen los territorios industriales líderes en Europa, Estados Unidos y Asia.

2021 será un año también muy singular para esta apuesta, por la combinación de tres factores claves: nuevo marco normativo, nuevo marco de planificación y recursos adicionales.

En el plano normativo, el avance fundamental se dará en el ámbito del Estado, con el Anteproyecto de ley de modificación de la Ley 14/2011, de 1 de junio, de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, cuyo trámite de consulta pública ha finalizado este mismo mes de Diciembre.

La propuesta contempla importantes mejoras en la carrera profesional del investigador, y también cambios con el objetivo de impulsar el ámbito de la transferencia del conocimiento y de los resultados de la actividad investigadora, con el objetivo de acercar más el sistema de ciencia y el tejido empresarial.

En el ámbito de la planificación, la Estrategia 21-27 y el Plan 21-23 en el ámbito estatal, se sumará al Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación de Navarra 2021-2024, cuya elaboración se iniciará en breve.

A estos importantes instrumentos se suma el tercer elemento: el apoyo fundamental de los Presupuestos, reforzados por los Fondos Next Generation de la Unión Europea. En concreto, el presupuesto del Ministerio de Ciencia e Innovación ha aumentado la inversión directa en 1.204 millones de euros, un 59,4%, con respecto a 2020, hasta alcanzar los 3.232 millones de euros. Un incremento decisivo, que supone un cambio en la tendencia de esta última década, y que será gestionada tanto desde el Estado como desde las Comunidades Autónomas.

Es momento de sembrar, para que dentro de una década podamos cosechar frutos de bienestar social, de prosperidad.

Autor: Guillermo Dorronsoro

Artículo publicado por DIARIO DE NOTICIAS en su especial LA NAVARRA DEL SIGLO XXI.

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