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Defensa

IN+DEF abre el sector de la defensa a pymes y startups

De un vistazo: lo esencial de este artículo

El Gobierno ha lanzado IN+DEF, un ecosistema de innovación para reforzar la industria española de defensa e incorporar a más de 500 pymes y startups a su cadena de valor. El programa se articula en torno a cuatro retos tecnológicos de uso dual, una oferta de formación especializada y mecanismos de innovación abierta como ‘hackatones’, con la mirada puesta en conectar a las empresas emergentes con las grandes compañías tractoras y aprovechar el ciclo de inversión pública previsto para los próximos años.

Acceso al sector. IN+DEF busca incorporar a más de 500 pymes y startups al sector de la defensa.
Retos tecnológicos. El programa impulsa sensores satelitales, enjambres autónomos, plataformas navales no tripuladas y redes multisensor.
Formación especializada. El plan ofrecerá capacitación en áreas críticas para formar a 600 profesionales al año.
Innovación abierta. Los ‘hackatones’ acercarán a startups, pymes y grandes compañías para desarrollar soluciones conjuntas.
Marco inversor. IN+DEF se despliega en paralelo a un ciclo público que movilizará 34.000 millones hasta 2037.

El Gobierno presentó este lunes IN+DEF, un ecosistema de innovación para la industria de defensa con el que busca incorporar a más de 500 pymes y startups a la cadena de valor del sector a través de retos tecnológicos, hackatones, programas de formación especializada y un observatorio industrial. La iniciativa, promovida por los ministerios de Defensa, Industria y Turismo, y Ciencia, Innovación y Universidades, quiere facilitar la entrada de esas empresas, que representan cerca del 80% de la Base Industrial y Tecnológica de la Defensa, para que puedan competir, innovar y conectarse con las grandes compañías tractoras.

¿Qué es IN+DEF?

La documentación del Ejecutivo describe IN+DEF como un ecosistema público-privado orientado a reforzar la soberanía tecnológica española en el ámbito de la seguridad y la defensa. “Lo relevante de este programa es que plantea una conexión más directa entre las necesidades de la defensa y las capacidades del tejido innovador, con un enfoque que puede abrir espacio a empresas que hasta ahora tenían difícil acceder a esta cadena de valor”, subraya Óscar Escudero, consultor del área de Proyectos estratégicos de Zabala Innovation.

¿Cuáles son sus retos tecnológicos?

En las intenciones del Gobierno, IN+DEF contribuirá a dar solución a cuatro retos tecnológicos. El primero plantea desarrollar sensores satelitales pequeños y eficientes, de tipo óptico, térmico, radar y radio, integrados en SEOT, para obtener inteligencia y vigilancia avanzadas con menor coste y mayor rapidez.

El segundo se centra en enjambres de drones y robots ligeros capaces de coordinarse de forma autónoma y seguir operando con seguridad, aunque el entorno electromagnético esté degradado.

El tercer reto se adentra en el ámbito naval y propone desarrollar barcos y submarinos no tripulados, autónomos y modulares, con capacidad para realizar misiones de defensa avanzadas sin intervención humana en distintos entornos marinos.

El cuarto apunta a redes multisensor autónomas, seguras y portátiles, conectadas entre sí para detectar y alertar de amenazas en torno a bases e infraestructuras críticas. Todas estas tecnologías son de aplicación dual, es decir, pueden tener un uso tanto civil como de defensa.

¿Qué pilares lo conforman?

Tres pilares, además, dan forma al programa. El primero es el conocimiento, a través del Centro de Estrategia y Prospectiva Industrial (CEPI), concebido como un observatorio permanente para analizar tendencias, anticipar necesidades del sector y generar inteligencia industrial para el conjunto de la cadena de valor.

El segundo pilar es la formación. El plan prevé programas ejecutivos y títulos máster en ámbitos como el Aerospace MBA, la ciberseguridad, la inteligencia artificial y las tecnologías duales, con una capacidad de 2.000 horas lectivas al año y 600 profesionales formados. Esta línea estará dirigida a pymes industriales y combinará desarrollo de talento especializado en tecnologías críticas con capacitación directiva.

El tercer eje es la innovación abierta, que el Gobierno plantea mediante hackatones en los corredores industriales de defensa. Estos procesos buscan una transferencia tecnológica ágil, la conexión entre startups y gran industria y la cocreación de soluciones.

¿Quién lleva a cabo su gobernanza?

La puesta en marcha de IN+DEF el lunes – el mismo día en que Bruselas estrenaba el Programa Europeo para la Industria de Defensa (EDIP, por sus siglas en inglés) – se produce en paralelo a los Programas Especiales de Modernización del Gobierno, que movilizarán 34.000 millones de euros hasta 2037. Según los datos facilitados por Moncloa, esos programas implicarán más de 96.000 nuevos empleos y cuentan ya con la participación de más de 300 empresas. La gobernanza de IN+DEF está alineada con el Plan Industrial y Tecnológico de Seguridad y Defensa y será llevada a cabo por empresas tractoras, pymes, la Empresa Nacional de Innovación (ENISA), la Escuela de Organización Industrial (EOI, encargada de la Secretaría Técnica del programa), el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).

Sobre ese escenario industrial, el nuevo ecosistema pretende abrir espacio a compañías de menor tamaño en un sector en el que las barreras de entrada, la especialización tecnológica y la relación con los grandes contratistas han limitado hasta ahora el acceso de buena parte del tejido empresarial. El Ejecutivo sitúa ahí el marco en el que IN+DEF quiere operar, con una red de formación, prospectiva e innovación abierta para incorporar a proveedores de base tecnológica a una industria que en los próximos años prevé una fuerte movilización de inversión pública.