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Transición energética

Tres vías distintas para impulsar la eficiencia energética en empresas

¿Sigues con dudas o crees que tu estrategia de eficiencia energética puede encajar en una de estas opciones? CONTÁCTANOS

De un vistazo: lo esencial de este artículo

Las empresas industriales disponen de tres grandes opciones para impulsar inversiones en eficiencia energética: el programa Innovae del IDAE, las ayudas autonómicas y los Certificados de Ahorro Energético (CAE). Aunque todas buscan reducir el consumo de energía, funcionan con reglas distintas. Por ello, conviene definir la estrategia de financiación antes de iniciar el proyecto.

Tres instrumentos. Innovae, las ayudas autonómicas y los CAE apoyan el ahorro energético, pero cada uno sigue un modelo diferente.
Incompatibilidad con el FNEE. Los CAE no pueden combinarse con Innovae ni con las ayudas autonómicas, ya que ambos instrumentos se financian con cargo al Fondo Nacional de Eficiencia Energética.
Lógica de acceso. Innovae y las ayudas autonómicas se solicitan antes de la inversión, mientras que los CAE certifican ahorros ya generados.
Elección estratégica. Cada instrumento resulta más adecuado según el tipo de proyecto, el grado de innovación y el momento de la inversión.
Planificación previa. Analizar el proyecto antes de iniciarlo ayuda a maximizar la financiación y evitar incompatibilidades.

Las empresas que quieren reducir su consumo energético en España cuentan con tres instrumentos clave: el programa Innovae del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la Concesión directa CCAA de las ayudas para actuaciones de eficiencia energética en pyme y gran empresa del sector industrial, y los Certificados de Ahorro Energético (CAE). Todos persiguen acelerar las inversiones en ahorro energético, pero cada uno responde a una lógica distinta.

“Entender sus diferencias es clave para decidir cómo financiar un proyecto, monetizar los ahorros y definir la estrategia antes de ejecutar una inversión”, subraya Maite García, líder del área de Energía, tecnologías químicas y de fabricación en Proyectos nacionales de Zabala Innovation, una consultora que ha obtenido para sus clientes el 20% de los fondos de las últimas convocatorias publicadas por IDAE en febrero de este año.

Qué es el programa Innovae del IDAE

El programa Innovae es una línea de subvenciones para proyectos singulares innovadores de ahorro y eficiencia energética. Gestionado por el IDAE, busca reducir el consumo de energía final mediante la aplicación de las mejores tecnologías disponibles en cuatro ámbitos: movilidad sostenible, industria, edificios existentes del sector terciario y generadores de frío.

La primera convocatoria cuenta con 115 millones de euros con cargo al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE), aunque está previsto que el programa pueda alcanzar los 500 millones de euros de presupuesto hasta 2030.

Innovae está diseñado para actuaciones que van más allá de una mejora convencional. No basta con sustituir un equipo por otro más eficiente: el proyecto debe incorporar innovación técnica, acreditar ahorro energético y demostrar su capacidad para impulsar nuevas soluciones en entornos reales. Además, las ayudas se conceden en régimen de concurrencia competitiva, por lo que las solicitudes se valoran en función de criterios como el ahorro previsto, la calidad técnica o la relación entre la ayuda solicitada y el impacto energético.

Qué son los CAE y cómo convierten el ahorro en valor económico

Los CAE responden a un planteamiento diferente. Un Certificado de Ahorro Energético es un documento electrónico que acredita que una actuación ha generado un nuevo ahorro de energía final. Cada CAE equivale a 1 kWh ahorrado.

Este sistema permite convertir el ahorro energético en un activo económico. El propietario de ese ahorro puede cederlo a un sujeto obligado o a un sujeto delegado, lo que abre una vía para recuperar parte de la inversión realizada. La solicitud de emisión de CAE se realiza una vez ejecutada o puesta en marcha la actuación, conforme a los requisitos técnicos, documentales y temporales establecidos por el sistema.

Los certificados también ayudan a los sujetos obligados del Sistema Nacional de Obligaciones de Eficiencia Energética a cumplir parte de su obligación anual. En lugar de realizar únicamente aportaciones económicas al FNEE, pueden liquidar CAE asociados a ahorros previamente acreditados.

Qué aportan las ayudas autonómicas de eficiencia energética

Junto a Innovae y los CAE, las comunidades autónomas gestionan otra vía de apoyo público para actuaciones de eficiencia energética en pymes y grandes empresas industriales. Estas ayudas se financian con fondos del FNEE distribuidos territorialmente a través de la Conferencia Sectorial de Energía y asignan un presupuesto específico a cada región. A estos importes, las comunidades autónomas podrán añadir sus propios recursos adicionales.

 

El programa da continuidad a la línea de incentivos a la eficiencia energética en la industria que finalizó en 2024, dirigida a empresas industriales con independencia de su tamaño. Las convocatorias se publicarán progresivamente por parte de las distintas comunidades autónomas hasta mediados de junio de 2027, y el País Vasco ya ha abierto la suya.

A diferencia de Innovae, la innovación no es un criterio de elegibilidad. Las actuaciones, sin embargo, deben acreditar unos niveles mínimos de ahorro de energía final. Además, las solicitudes se resuelven por orden de entrada, siempre que cumplan los requisitos establecidos y exista presupuesto disponible.

Tres instrumentos con un mismo objetivo y lógicas distintas

Innovae, las ayudas autonómicas y los CAE comparten una exigencia básica: el ahorro energético debe ser real, medible y justificable. La diferencia está en cómo se accede a cada instrumento y en qué momento del proyecto entra en juego.

Innovae y las ayudas autonómicas son subvenciones públicas. Por lo general, deben solicitarse antes de iniciar la actuación y su concesión queda condicionada a una resolución administrativa. En el primer caso, el procedimiento es competitivo; en el segundo, depende de las bases aprobadas por cada comunidad autónoma.

Los CAE, en cambio, no subvencionan la inversión. Su función es certificar y monetizar los ahorros generados por una actuación ejecutada o en curso, siempre que esta encaje en una ficha estandarizada o pueda justificarse como actuación singular. Por ello, pueden ser adecuados para mejoras que no sean necesariamente innovadoras, como sustituciones de equipos, renovaciones industriales, actuaciones en iluminación o intervenciones en la envolvente térmica.

¿Se pueden combinar Innovae, ayudas autonómicas y CAE?

La principal duda al planificar una inversión es si una misma actuación puede beneficiarse a la vez de Innovae, de una ayuda autonómica financiada con cargo al FNEE y de los Certificados de Ahorro Energético. “La respuesta es no”, zanja García.

El motivo es que tanto Innovae como estas ayudas autonómicas se financian con cargo al FNEE, el mismo fondo al que realizan aportaciones los sujetos obligados del sistema CAE. Los ahorros obtenidos gracias a estos programas ya se computan para el cumplimiento de los objetivos nacionales de eficiencia energética, por lo que no pueden volver a contabilizarse mediante la emisión de certificados.

“Esto no significa que los CAE sean incompatibles con cualquier ayuda pública”, advierte García. El sistema permite, con carácter general, combinar certificados con otras subvenciones, siempre que se respeten las reglas de compatibilidad y no exista doble financiación ni doble cómputo de los ahorros. “La excepción son las ayudas financiadas con cargo al FNEE, como Innovae y las ayudas autonómicas de esta línea”, insiste García.

Por ello, antes de iniciar un proyecto conviene definir la estrategia de financiación. Elegir entre solicitar Innovae, acudir a una convocatoria autonómica o monetizar los ahorros mediante CAE puede condicionar tanto la rentabilidad de la inversión como los trámites que deberán seguirse durante su ejecución.

Cómo elegir la mejor opción para cada inversión

“La decisión no debería plantearse como una suma automática de incentivos, sino como una elección estratégica”, destaca García. Innovae puede ser más adecuado para proyectos innovadores, de cierta complejidad técnica y que aún no se han iniciado. Su principal ventaja es que ofrece una subvención directa, lo que mejora la viabilidad económica de la inversión desde el principio. Además, permite solicitar un anticipo de hasta el 80% de la ayuda concedida, una posibilidad relevante para reducir la presión financiera durante la ejecución.

Los CAE encajan mejor en actuaciones con ahorros claros, verificables y fácilmente documentables, especialmente cuando la empresa busca obtener un retorno económico a partir de los ahorros generados. A diferencia de Innovae, no dependen de una convocatoria competitiva, aunque su valor final puede estar condicionado por los plazos de certificación, verificación y cesión.

Las ayudas autonómicas ofrecen una tercera alternativa para la industria. Mientras la convocatoria esté abierta, permiten presentar la solicitud en el momento que mejor encaje con la planificación de la empresa. Su principal riesgo, en los programas de concesión directa, es que el presupuesto disponible se agote antes de obtener una resolución favorable.

Por todo ello, García recomienda analizar cada proyecto antes de comprometer pedidos, iniciar obras o cerrar contratos. “Una planificación temprana permite identificar si conviene acudir a una ayuda autonómica, optar por Innovae, generar CAE o combinar distintos instrumentos en actuaciones diferenciadas”, señala. “En Zabala Innovation ayudamos a evaluar este encaje, maximizar las oportunidades de financiación y evitar riesgos de incompatibilidad o doble cómputo”, concluye García.