El programa europeo COST ha abierto una nueva convocatoria para impulsar la creación de redes internacionales de investigación en cualquier ámbito del conocimiento. La Open Call 2026, que incorpora nuevas medidas para reforzar la participación de jóvenes investigadores en las redes promotoras, admite propuestas desde el 31 de julio y cerrará el 28 de octubre de 2026. El programa prevé financiar hasta 80 nuevas Actions, que tendrán una duración de cuatro años.
A diferencia de otros instrumentos europeos, COST no financia proyectos de investigación en sentido estricto. Su objetivo es crear y consolidar redes que conecten a investigadores e innovadores de distintos países para abordar un reto científico, tecnológico o social común. La financiación se destina principalmente a actividades de networking, como reuniones, workshops, training schools, short-term scientific missions, acciones de comunicación y herramientas de colaboración virtual.
“Las COST Actions son una excelente puerta de entrada para las universidades que quieren construir y consolidar redes internacionales antes de dar el salto a la coordinación de proyectos colaborativos de mayor envergadura en el ecosistema europeo”, explica Eduardo García, líder del área de Ciencia y Educación de Zabala Innovation. “Permiten establecer relaciones de confianza entre investigadores de distintos países, alinear e identificar retos que, con el tiempo, pueden traducirse en consorcios sólidos y para futuras convocatorias europeas”, añade.
La convocatoria mantiene además su enfoque bottom-up: no existen topics predeterminados y pueden presentarse propuestas de cualquier disciplina, incluidas iniciativas multidisciplinares e interdisciplinares.
Más peso para los investigadores jóvenes
Una de las principales novedades de 2026 afecta directamente a la composición de la red promotora. Las propuestas deben reunir participantes de al menos siete COST full o cooperating members y, como mínimo, la mitad de esos países debe pertenecer a los inclusiveness target countries, destinados a favorecer una participación geográfica más equilibrada.
A estas condiciones se añade este año un nuevo requisito: al menos el 40% de las personas que integran la red de proponentes deberán ser young researchers and innovators, categoría que COST aplica a investigadores e innovadores menores de 40 años.
Con este cambio, “la presencia de investigadores jóvenes deja de ser únicamente una cuestión ligada a las políticas de inclusión del programa para convertirse en un requisito formal de la propuesta”, apunta García. Este cambio obliga a revisar la estructura de la red desde el inicio y refuerza el protagonismo de perfiles investigadores en etapas tempranas de carrera en el diseño de futuras colaboraciones.
Una persona podrá participar en una sola propuesta
La segunda gran novedad tiene consecuencias importantes para quienes acostumbran a involucrarse en varias candidaturas. En la convocatoria 2026, cada persona podrá participar únicamente en una propuesta, ya sea como main o como secondary proposer.
La medida obliga a investigadores y oficinas de proyectos a coordinarse con mayor antelación. Antes de incorporar a un participante será especialmente importante comprobar que no ha comprometido ya su participación en otra candidatura de la misma convocatoria. “La configuración de la red pasa a ser un ejercicio mucho más estratégico. Ya no basta con reunir expertos; es necesario definir desde el principio quiénes van a liderar realmente la propuesta”, advierte García.
El anexo técnico pasa a integrarse en e-COST
También cambia la mecánica de presentación. En 2025, COST había introducido un nuevo modelo de technical annex que debía utilizarse obligatoriamente en las propuestas. En 2026 da un paso más y el anexo deja de ser un documento independiente para cumplimentarse directamente en la plataforma e-COST.
El sistema incorpora además controles que impiden presentar una propuesta cuando se superan los límites establecidos de páginas o texto. La modificación busca simplificar el proceso y reducir errores formales que pueden comprometer la elegibilidad. Para los equipos, sin embargo, supone adaptar la preparación del documento a una herramienta online y prestar especial atención a la versión que finalmente queda registrada en la plataforma.
También se ha simplificado el procedimiento de evaluación. Para 2026, COST presenta un esquema basado en la evaluación por expertos externos independientes, una fase de consenso y control de calidad y, posteriormente, la selección por el Scientific Committee, antes de la aprobación definitiva del Committee of Senior Officials. El nuevo esquema acerca el proceso de evaluación a las prácticas habituales de otros programas, simplificando las fases intermedias y reforzando el peso de la evaluación por expertos independientes y del consenso científico.
Aumenta la financiación indicativa por cada acción
Entre las novedades de la convocatoria también figura un incremento de la financiación indicativa por acción. Para 2026, COST estima una dotación de alrededor de 150.000 euros durante el primer año y una media de 180.000 euros anuales durante los tres siguientes. Estos importes tienen carácter orientativo y no forman parte de la propuesta que presentan los solicitantes. La financiación se destina a sufragar las actividades de networking, no la ejecución de actividades de investigación.
En cuanto al número de oportunidades, la convocatoria 2026 anuncia hasta 80 nuevas Actions. La comparación con 2025 requiere un matiz. Al cierre de la call de 2025 se preveía inicialmente aprobar hasta 70 redes, pero el Committee of Senior Officials terminó dando luz verde a 80 Actions en mayo de 2026. Por tanto, el máximo anunciado para la nueva edición coincide finalmente con el número que obtuvo financiación en la convocatoria anterior.
Una competencia que obliga a afinar las propuestas
El dato más revelador para los potenciales candidatos está precisamente en la edición anterior. OC-2025-1 registró una tasa de éxito del 7,3% y COST recibió un volumen récord de propuestas, con más de 50.000 main y secondary proposers implicados. En palabras de García, “estos datos muestran hasta qué punto las COST Actions son un instrumento atractivo, pero también altamente competitivo”.
Para destacar, no bastará con reunir los requisitos mínimos de elegibilidad. La propuesta deberá demostrar que existe un reto para el que la cooperación paneuropea aporta un valor añadido claro y que la creación de una red constituye el instrumento adecuado. La complementariedad de los participantes, la capacidad de ampliar la comunidad y una estrategia convincente de colaboración serán, por tanto, aspectos esenciales.