Una economía baja en carbono, clave para las Smart Cities y la competitividad europea

El proyecto europeo SINFONIA tiene como objetivo impulsar la rehabilitación y la renovación urbana para mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones de CO2.
13/06/2016
Sevilla ha acogido un seminario europeo sobre desarrollo urbano inteligente que postula a la capital hispalense como modelo para otras ciudades de la UE. El proyecto europeo SINFONIA está centrado en las Smart Cities o ciudades inteligentes tiene como objetivo impulsar la rehabilitación y la renovación urbana para mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones de CO2.

La transición hacia una economía y sociedad baja en carbono con edificios de consumo energético en las ciudades, se configuran como las claves para el futuro y la competitividad de Europa. Estas son las principales del seminario europeo sobre Smart Cities o ciudades inteligentes “Achieving Affordable Comfort – Desarrollo Urbano Inteligente”, organizado en el marco del proyecto europeo SINFONIA y que Sevilla ha acogido recientemente. La capital hispalense participa en este proyecto junto a otras ciudades europeas con el objetivo de desarrollar experiencias de rehabilitación y renovación urbana que reduzcan el consumo energético y las emisiones contaminantes. Esta buena práctica será exportada a otras urbes europeas de similar tamaño y características.

En el transcurso del evento, la directora de Economía y Comercio del Ayuntamiento de Sevilla, Esperanza Caro, ha anunciado que la ciudad reducirá sus emisiones de CO2 un 40% para el año 2030.

El seminario, en el que han participado un centenar de personas representantes de autoridades públicas, planificadores urbanos, empresas, y centros de investigación involucrados en proyectos de eficiencia energética, ha sido organizado por la empresa pública EMASESA, con la colaboración de ZABALA Innovation Consulting, que participa en el proyecto SINFONIA.

Dentro de las intervenciones de las jornada los ponentes han realizado especial énfasis en tres aspectos: la transición hacia una economía baja en carbono que construya una Europa más sostenible y competitiva, el reto técnico y de implicación ciudadana que suponen los edificios de consumo energético casi nulo, y la necesidad de cooperación entre los agentes clave implicados: administración, centros de investigación y expertos, empresas y ciudadanía.

En este sentido, se ha incidido también en el resto de la sensibilización y la información de la ciudadanía, para contribuir al entendimiento y al buen uso de las nuevas tecnologías. La financiación pública debe de ser también una herramienta para impulsar este nuevo modelo.

Wofram Sparber, director de EURAC, Bolzano (Italia), ha presentado el piloto que se está llevando a cabo en la ciudad. En Bolzano se han desarrollado tres actuaciones principales: reformas de edificios energéticamente eficientes, gracias a las cuales se ahorrará entre un 40-50% de energía con energías renovables y donde los consumidores podrán controlar su consumo; sistema de calefacción de distrito; y distribución inteligente de la electricidad en la ciudad para recarga de bicis y vehículos a lo largo de la ciudad. Las tecnologías aplicadas en Bolzano son más innovadoras de las disponibles actualmente y pretende ser un modelo a seguir. Además, el piloto tiene en cuenta el aspecto social de los inquilinos ya que las reformas se están llevando a cabo en viviendas sociales y estos verán su consumo reducido tras la implementación de las medidas de eficiencia energética.

Klaus Kleewein, de la Agencia para la Innovación y la Tecnología de Innsbruck (Austria), ha expuesto la experiencia piloto llevada a cabo en la ciudad austriaca. Los objetivos de esta ciudad pasan por conseguir para 2030 un 50% de ahorro energético, un aumento en un 30% del uso de energías renovables, y la reducción del 20% de las emisiones de CO2. Asimismo, reutilizan los residuos urbanos para la producción de energía.

El experto Michael Heidenreich,  de la Universidad BOKU de Viena se ha centrado en el impacto socio económico y los modelos de financiación. Ha recalcado la necesidad de una buena comunicación entre implicados para el diseño de edificios “cero emisiones”.

El proyecto SINFONIA requiere de un proceso en el que la visión técnica y la participación de la ciudadanía estén unidas. Supone además un incentivo para la economía regional. El reto es  conseguir una sociedad y una economía baja en carbono.

Adolfo Borrero, cofundador de Cactus2e y Bolt Accelerator y experto en Smart Cities ha apuntado que España se enfrenta a un gran reto para descarbonizar la economía en base a los objetivos de la Unión Europea para 2050. Para ello, el impulso a las Smart Cities como espacios bajos en emisiones y que mejoran la calidad de vida de sus habitantes es necesario. Entre otras iniciativas que impulsan la cooperación entre ciudades y agentes en España ha mencionado la Red Española de Ciudades Inteligentes, la Red Innpulso o la Alianza Inercia.

Por su parte, Javier González, consultor de I+D de ZABALA Innovation Consulting, ha apostado porque SINFONIA dote a las ciudades de soluciones y metodologías. Para ello, ha desarrollado un grupo de herramientas muy útiles que pueden aplicarse. Entre las mismas, destacan los análisis para el despliegue e implementación de tecnologías, la escalabilidad y replicabilidad, las metodologías de análisis, las herramientas de simulación, el plan de explotación y el análisis de impacto socioeconómico.

Cada ciudad podrá hacer uso de distintas herramientas, adaptadas a sus necesidades particulares. Asimismo, se ha vuelto a destacar la importancia de la interacción entre organizaciones y la implicación de los actores clave.

Sobre el proyecto SINFONIA

La cooperación entre las ciudades europeas es parte esencial de su estrategia hacia un desarrollo urbano sostenible. Por tanto, este evento constituye para Sevilla una valiosa oportunidad para mostrar su ambición en este ámbito así como para conocer de primera mano las experiencias de otras ciudades pioneras como Innsbruck (Austria) y Bolzano (Italia), con las que la capital andaluza colabora en SINFONIA.

El proyecto SINFONIA (Smart INitiative of cities Fully cOmmitted to iNvest In Advanced large-scaled energy solutions) está financiado por la Comisión Europea y tiene como objetivo impulsar recursos  para la rehabilitación y renovación de distritos de edificios a gran escala con el objetivo de reducir el consumo energético y las emisiones de CO2. Para ello, Innsbruck y Bolzano están aplicando estrategias y tecnologías innovadoras en varios distritos de viviendas reformando un total de superficie superior a 100.000 metros cuadrados. Este modelo será posteriormente validado en otras cinco ciudades europeas entre las cuales se encuentra Sevilla, además de Pafos (Chipre), La Rochelle (Francia), Rosenheim (Alemania), y Borås (Suecia).