La digitalización ahorrará 120.000 millones a la economía española

TransformacionDigital
02/06/2016
Siemens presenta el primer informe en España sobre la transformación digital de la economía por sectores de actividad. Su presidenta, Rosa García, insta a 'vencer la resistencia a la transformación digital'

"En pocos años hemos sido capaces de tener más de mil millones de personas conectadas a Internet, y eso lo ha cambiado todo", ha afirmado Rosa García en la presentación del primer estudio en España que analiza el estado de transformación digital de la economía por sectores de actividad. "Cambia toda la forma en que los consumidores interactuamos con nuestro ecosistema, adaptarse a las nuevas necesidades del cliente es lo que deben hacer las empresas. Y si esto ha cambiado con las personas, hay que imaginar los 55.000 millones de dispositivos que estarán conectados a internet". 

Esta revolución llegará también al b2b, según señala la presidenta de Siemens. En el caso del transporte, por ejemplo, el coche autónomo o nuevos modelos de negocio como el coche compartido, están transformando "una industria que estaba sin cambios radicales desde hace muchos años".

El estudio promovido por Siemens y elaborado por Roland Berger lleva más de un año entrevistando a los grandes del Ibex y a las pequeñas. "La crisis económica ha hecho que nos concentremos en la supervivencia y no en la duración de las empresas". El primer resultado es optimista, entre un 80% y 90% de los directivos cree que el cambio digital será grande y que hay que invertir en tecnologías. "También, el 90% reconoce que tiene que cambiar los conceptos digitales para producir al menor coste, y que si se digitalizaran reducirían el coste en un 20%", destaca Rosa García. Eso según Roland Berger equivaldría a 120.000 millones de euros de ahorro en dos años.

"Cuando la empresa se digitalice aumentará la conexión del trabajador con la empresa para que trabaje de forma más flexible, habrá más conexión entre departamentos y tendrán mayores conocimientos", añade la presidenta de Siemens.

En su opinión, hay que vencer "la resistencia al cambio en directivos y colaboradores". Muchas veces se debe al temor a "la falta de competencia, porque piensan que no tienen trabajadores para ello", así como a la presión del mercado. Parece, a juicio de Rosa García, que "los que hacemos tecnología tenemos que hacer un mea culpa porque la tecnología existe", cuando en realidad "el miedo al cambio es peor que el cambio".

La presidenta de Siemens destaca que en España "está floreciendo de nuevo la financiación y hay muchas ayudas de las administraciones para impulsar ese cambio". Insta a modificar el sistema de FP dual y a apostar por "una educación con formación digital y con menos teoría y mucha más práctica".

Este informe, pionero hasta ahora en nuestro país, analiza el estado de la transformación digital en los sectores económicos más relevantes, como las Telecomunicaciones e Internet, Turismo, Servicios Financieros, Transporte, Infraestructuras, Farmacia, Salud, Energía e Industria. Lo compara con el estado de los países más avanzados en este campo, como EEUU, Israel, Japón, Reino Unido, Corea del Sur, Alemania o Francia. Es destacable, por ejemplo, que la economía española ocupe el puesto número 14 en el mundo por volumen de PIB pero, en cambio, se sitúe en el 45 en lo que respecta al desarrollo de la digitalización.

Junto a un parte más académica, el estudio cuenta también con una parte práctica desarrollada a través de encuestas y entrevistas personales a más de un centenar de directivos, consejeros y máximos responsables de tecnología, tanto de compañías del Ibex 35, como de medianas empresas líderes en sus sectores. Este trabajo de campo ayuda a poner de manifiesto que las empresas son cada vez más conscientes de la importancia de impulsar la digitalización, pero también que queda mucho trabajo por hacer, especialmente en algunos sectores determinados, para avanzar hacia la denominada 'España 4.0'.

La práctica totalidad de las empresas coincide en señalar que la transformación digital hacia esa 'España 4.0' ofrece beneficios tanto cuantitativos, en los resultados económicos de las compañías (gracias a la mejora de la cifra de negocios y la optimización de costes, que pueden bajar hasta un 20%), como cualitativos, por el impacto en el nivel de bienestar de sus empleados. Del mismo modo, el informe estima que, a nivel macroeconómico, la digitalización podría implicar un incremento de 120.000 millones de euros sobre el VAB (Valor Añadido Bruto) en 2025 en los sectores analizados.

El gap digital

El análisis de Roland Berger revela que las empresas españolas dominan los usos digitales básicos, pero no los más avanzados. Esta carencia alcanza su máximo exponente al mostrar la opinión de los directivos españoles sobre las oportunidades que ofrece la transformación digital frente al nivel de madurez digital de sus compañías. Esa diferencia o 'gap' de penetración digital supera el 75% en sectores como Salud o Transporte, seguido de Energía, con un 51%. Estos niveles reflejan que existe un importante de margen de crecimiento y una manifiesta falta de aprovechamiento de las oportunidades de la digitalización en estos sectores.

Los resultados también muestran que sólo un 38% de las empresas cuentan con una estrategia digital formalizada y un 26% todavía no tienen un responsable del área digital. La falta de apuesta por el desarrollo de lo digital es especialmente manifiesta en la formación a los empleados, ya que el 20% no realiza ningún tipo de formación digital y, del 62% de las empresas que sí lo han ofrecido, sólo se han beneficiado de ella el 60% de los empleados.

'Telecos' e Internet, los más maduros

Según los datos extraídos del estudio, el sector de las telecomunicaciones e Internet es el que cuenta con un mayor índice de madurez digital. Es hasta cierto punto lógico, ya que se trata de un área sometida a una mayor presión competitiva y con una naturaleza más B2C (Business to Consumer). 

Le siguen de cerca el sector Turismo y los Servicios Financieros. Sin embargo, aunque parece que no existen importantes diferencias en la percepción de las empresas sobre el impacto de la digitalización en sus resultados, la mayoría lo considera positivo o muy positivo, sí se observan diferencias entre sectores en cuanto a la estrategia digital. En el caso de la Industria y las infraestructuras, sólo el 10% y el 15% respectivamente, consideran que existe una estrategia digital formalizada en sus compañías, a diferencia del sector de Telecomunicaciones (91%) o Servicios Financieros (83%).

En este sentido, estos dos sectores más digitalizados afirman disponer de los medios suficientes para desarrollar esta estrategia digital. Pero en el caso de la Industria, la Energía o las Farmacéuticas y Salud, más de la mitad de las empresas manifiestan no contar con los medios suficientes para llevarlo a cabo. Una situación que viene determinada en parte por la falta de inversión. Esta es, sin duda, la última gran barrera destacable del proceso de transformación digital de las empresas españolas. Y es que, según datos del Eurostat, España invierte sólo el 1,2% del PIB en Investigación y desarrollo, frente al 3% de Alemania o el 2% de media en la UE.

'Economía compartida'

En su turno de presentación del estudio, Patrick Biecheler apunta que "todos nos estamos digitalizando. Este efecto de disrupción es capaz de conectar a consumidor, objetos y empresas para que se comuniquen entre ellos. La economía compartida ya la vemos en el día a día".

Según el CEO de Roland Berger, "la digitalización tendrá en efecto positivo en la reducción de costes y un mejor conocimiento del consumidor. Todas las empresas creen que la productividad aumentará con la digitalización". Sin embargo, "la transformación digital deja a España fuera de la batalla según los índices de aprovechamiento de la tecnología por las empresas. Y desde 2013 hemos perdido dos puestos". Menos patentes y menos aplicaciones, eso lo explica.
El nivel de madurez digital está diferenciado según los sectores. Todos tienen acceso a internet y tres cuartas partes de las empresas tienen página web, e intercambian datos con su entidad bancaria, pero solo una minoría tienen un ERP o un CRM. "Y la diferencia no es solo en sectores, también dentro de la empresa según el área".

Fuente: EL MUNDO