El Plan de Investigación e Innovación de Andalucía prevé la inversión de 16.700 millones de euros hasta 2020

El Plan de Investigación e Innovación de Andalucía prevé la inversión de 16.700 millones de euros hasta 2020
16/03/2016
La nueva estrategia elevará hasta el 2% del PIB el gasto anual en ciencia e impulsará la transferencia de conocimiento al tejido productivo

Fuentes: Diario de Córdoba y Junta de Andalucía

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado el Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación (PAIDI) 2020, el principal instrumento de programación, coordinación y evaluación de la política de I+D+i en Andalucía, cuyo objetivo es seguir promoviendo la "excelencia científica", además de "captar talento".

El consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, ha informado en conferencia de prensa de que la misión de este plan, que estará vigente durante los próximos cinco años, es convertir el sistema de I+D+i en un impulso social y de creación de empleo.

El plan, según el consejero, es fruto del diálogo y el consenso con los agentes del conocimiento y los agentes económicos, y el objetivo es llegar al año 2020 invirtiendo en I+D+i un 2 por ciento anual del PIB.

Sobre la financiación del plan, ha avanzado que se destinarán 16.700 millones de euros hasta el año 2020, de los que esperan captar 1.600 millones del programa europeo Horizonte 2020; otros 2.400 millones del Estado y 1.300 millones del programa Feder pluriregional, mientras que la Junta dedicará 2.170 millones y las universidades públicas otros 2.120 millones, a lo que esperan sumar 6.450 millones de aportación de las empresas.

Entre otros objetivos, el PAIDI propone convertir el sistema de ciencia-tecnología-innovación en motor de desarrollo socioeconómico, cohesión social y territorial, competitividad empresarial, proyección internacional y rentabilidad ambiental, cultural y económica.

"Se trata de tender puentes reales entre la investigación e innovación y la actividad económica", ha subrayado Ramírez de Arellano.

Junto con el apoyo a la ciencia básica, el documento establece medidas para acercar la investigación al tejido productivo, facilitar la transferencia del conocimiento e incentivar el retorno del talento investigador.

El consejero ha detallado que el documento recoge 81 acciones distribuidas en cinco grandes ejes: el fortalecimiento y la reordenación del sistema de I+D+i; la optimización de la financiación con el aumento de la inversión; una gobernanza integradora basada en la transparencia y la participación, y una economía inteligente del conocimiento orientado a la sociedad.

Entre estas medidas destacan las vinculadas al capital humano, con iniciativas como el desarrollo de un programa para el retorno de los tecnólogos e investigadores andaluces que trabajan fuera de la comunidad y para el apoyo a científicos consolidados y "talentos emergentes".

En el ámbito de la gestión, se incluyen reducciones de trabas administrativas que afectan a los investigadores y la revisión del Sistema Andaluz del Conocimiento para adaptarlo a las necesidades actuales.

También se prestará especial atención al desarrollo de las tecnologías que facilitan la reindustrialización, el impulso al protagonismo de la ciencia aplicada y el apoyo a las pymes y a las nuevas Empresas de Base en el Conocimiento.

El plan se completa con una serie de medidas para consolidar y ampliar el fomento de la excelencia científica mediante apoyos e incentivos a la investigación competitiva, de calidad y con una proyección internacional.

La elaboración del PAIDI, bajo la coordinación de la Consejería de Economía y Conocimiento, ha contado con las aportaciones de expertos de la I+D+i; las consejerías de la Junta más vinculadas a este ámbito; los agentes económicos, sociales y del conocimiento; las universidades andaluzas; los responsables de los parques tecnológicos andaluces; y la Corporación Tecnológica de Andalucía.

Según Ramírez Arellano, el plan "consolidará y ampliará el liderazgo innovador e investigador de Andalucía", que desde el 2002 ocupa el tercer lugar nacional en gasto anual en I+D, con 1.465,7 millones de euros, por detrás de Madrid y Cataluña.

Su tejido empresarial cuenta actualmente con el apoyo de diez universidades públicas, cerca de 30.000 investigadores y alrededor de 2.200 grupos de investigación, entre otros recursos.

Andalucía alberga once parques tecnológicos, con unas 1.500 empresas instaladas y una facturación global de 5.100 millones de euros, así como veintidós centros tecnológicos.

El consejero ha confiado en que la inversión pública del plan se vea "activada" por la inversión privada, de forma que los "ambiciosos" objetivos del plan pueden ser "factibles".